A casi cuatro décadas del lanzamiento de Super Mario Bros: The Lost Levels, el speedrunner Kosmic sorprendió a la comunidad gamer al descubrir más de 20 niveles ocultos que hasta ahora permanecían desconocidos. Este hallazgo demuestra que, incluso en los títulos más explorados de Nintendo, aún pueden existir secretos inesperados.
Un descubrimiento que desafía la historia del juego
El logro de Kosmic se dio en la versión de Super Mario All-Stars, donde manipuló cuidadosamente el sistema interno que determina a qué mundo y nivel accede Mario según cómo finaliza cada fase. Ya sea usando la bandera, el hacha del puente del castillo o tuberías, el jugador logró forzar el acceso a áreas inéditas, identificadas como B-5, B-6, B-A, B-D y niveles aún más avanzados, como B-E, donde Mario quedó atrapado en una especie de “cárcel” sin salida.
Algunos de estos niveles presentan glitches visuales, alteraciones en la física del juego o incluso provocan el crasheo del sistema, mientras que otros son variaciones de niveles conocidos pero con modificaciones que alteran la jugabilidad.
Meticulosidad y precisión: la clave del hallazgo
Kosmic combinó la manipulación de objetos dentro del juego con el uso de save states para documentar cada paso de su avance. En un video de 40 minutos publicado en su canal de YouTube, explicó cómo funciona el truco, las dificultades técnicas que enfrentó y por qué tardó tantos años en descubrirse.
El speedrunner destacó varias razones que explican la tardanza en encontrar estos niveles:
- Bajo número de jugadores: The Lost Levels fue menos jugado que el primer Super Mario Bros.
- Especificidad del glitch: Solo funciona en versiones concretas del juego.
- Ejecutación precisa: Requiere movimientos extremadamente exactos, especialmente en zonas avanzadas.
Impacto en la comunidad y legado del juego
El hallazgo ha generado un gran revuelo en redes sociales y foros de videojuegos, donde aficionados y coleccionistas discuten los posibles secretos restantes y nuevas técnicas para explorar los títulos clásicos de Nintendo.
Kosmic no solo amplía la historia de uno de los juegos más emblemáticos de la compañía japonesa, sino que también demuestra que la exploración y creatividad en videojuegos puede revelar secretos inéditos incluso después de décadas. Este descubrimiento inspira a otros speedrunners a experimentar con glitches y mecánicas internas de los juegos que creían conocer por completo.
Los secretos de The Lost Levels y la cultura del speedrunning
The Lost Levels, lanzado en 1986 como secuela del Super Mario Bros. original, es conocido por su dificultad extrema y su diseño desafiante. A pesar de ser un juego clásico, el trabajo de Kosmic evidencia que incluso títulos aparentemente explorados al máximo pueden tener misterios ocultos.
El speedrunning, que consiste en completar juegos lo más rápido posible utilizando técnicas avanzadas, glitches y atajos, se ha convertido en una herramienta para redescubrir videojuegos antiguos, demostrando que cada partida puede ofrecer algo nuevo.
Los clásicos nunca dejan de sorprender
El descubrimiento de Kosmic reafirma que los videojuegos clásicos siguen teniendo secretos por revelar, y que la pasión de los jugadores y la precisión en la ejecución pueden abrir nuevas dimensiones en títulos históricos. Super Mario Bros: The Lost Levels, después de 39 años, sigue sorprendiendo y consolidando su legado como un hito en la historia de Nintendo y de los videojuegos en general.
Este hallazgo no solo celebra la creatividad de los speedrunners, sino que también mantiene viva la magia de explorar cada rincón de los mundos pixelados que marcaron generaciones.


TE PODRÍA INTERESAR