En cada lanzamiento, hay videojuegos que trascienden su género para convertirse en eventos culturales. Hollow Knight: Silksong, la esperada secuela del título de culto de Team Cherry, prometía ser uno de ellos. Sin embargo, lo que comenzó como entusiasmo se ha transformado en un debate feroz: ¿es Silksong un metroidvania brillantemente desafiante o un diseño injusto que arruina la diversión?
“Ya no me divierto”: la frustración de los jugadores
Desde su estreno, muchos usuarios han señalado que Silksong es notablemente más difícil que Hollow Knight. Los enemigos comunes infligen más daño que algunos jefes, sus patrones de ataque son más complejos y, en las primeras horas de juego, los desbalances son palpables.
Uno de los puntos más criticados es el temido runback: repetir largos recorridos para volver a un jefe tras morir. Lo que en teoría debía ser un recurso para aumentar tensión, se convierte en una experiencia castigadora que agota incluso a los veteranos. “Ya no me divierto”, escribió un jugador en foros, reflejando la voz de quienes sienten que el reto se ha convertido en obstáculo.
El otro bando: el “git gud” como filosofía
En contraste, una parte de la comunidad defiende a Team Cherry con uñas y dientes. Para ellos, la dificultad no es un error, sino el alma de Silksong. En Reddit, un fan comentaba: “Necesitáis mejorar [git gud]”, dejando claro que superar la adversidad es parte del viaje.
Este sector recuerda que el primer Hollow Knight ya era un título exigente y que la sensación de logro tras derrotar a un jefe imposible es lo que hace a la saga especial. Para ellos, pedir que Silksong sea más accesible es desvirtuar su identidad.
¿Accesibilidad o reto? El dilema de los metroidvania
Más allá del choque entre bandos, el debate revela un dilema más profundo: ¿debe un juego priorizar la accesibilidad o mantenerse fiel a un reto extremo?. Algunos críticos sostienen que Silksong coloca su historia y exploración detrás de una muralla artificial de dificultad, alejando a nuevos jugadores y reduciendo la capacidad de la saga de crecer como fenómeno global.
Otros, en cambio, celebran que Team Cherry no haya cedido a la tendencia de simplificar mecánicas. Para ellos, Silksong es un testamento a los metroidvania clásicos, diseñados para desafiar la paciencia y la habilidad.
La respuesta de la comunidad: mods para reducir la dificultad
La falta de postura oficial por parte de Team Cherry ha impulsado a los jugadores a buscar soluciones. En pocas semanas, surgieron mods que ajustan parámetros de dificultad: reducen el daño recibido, modifican la frecuencia de enemigos y facilitan las rutas de exploración.
Estos mods permiten que quienes buscan disfrutar de la historia y la atmósfera de Silksong puedan hacerlo sin la presión de una dificultad aplastante. Sin embargo, los puristas los ven como una traición al espíritu del juego.
El futuro de Silksong y la guerra gamer
Por ahora, Team Cherry no ha anunciado parches que modifiquen la dificultad, lo que deja el debate más vivo que nunca. Lo que es seguro es que Silksong ha conseguido algo que pocos juegos logran: dividir a su comunidad y convertirse en un fenómeno cultural más allá de sus mecánicas.
El metroidvania demuestra que, en pleno 2025, el choque entre accesibilidad y desafío sigue marcando el rumbo del gaming. ¿Será Silksong recordado como una obra maestra exigente o como un juego que perdió parte de sus fans por no saber equilibrar su diseño?
