domingo, enero 25, 2026

Madre demanda a Roblox, Fortnite y Minecraft por adicción infantil

En Somerset County, Maine, una madre decidió dar un paso que pocos se atreven a tomar: demandar a Roblox Corporation, Epic Games y Microsoft. Su hijo de 9 años, asegura, ha visto su vida social y académica deteriorarse por culpa de las mecánicas adictivas de Roblox, Fortnite y Minecraft, tres de los videojuegos más populares del mundo.

Su historia no es aislada. Cada vez más familias denuncian que estas plataformas no ofrecen suficientes protecciones para los menores frente a microtransacciones, recompensas variables y comparativas sociales que los mantienen enganchados durante horas.

Una demanda de 83 páginas

La mujer, Casey Henderson, presentó una demanda de 83 páginas en el tribunal federal de Maine. Alega que su hijo no solo dejó de interesarse por actividades fuera de las pantallas, sino que también desarrolla episodios de ira cuando no puede jugar.

La madre reclama más de 75.000 dólares y exige que las empresas realicen cambios estructurales en el diseño de los juegos, con sistemas más seguros para los niños.

Mecánicas cuestionadas

La demanda apunta directamente a las dinámicas de logros, recompensas y microtransacciones. Según el documento, estas características no son inocentes: están diseñadas para maximizar el tiempo de conexión y el gasto económico, incluso entre usuarios menores de edad.

El caso también critica la eficacia de los controles parentales, que muchas veces son fáciles de evadir, y la ausencia de verificaciones de edad confiables.

Un debate global sobre salud mental infantil

La demanda contra Roblox, Fortnite y Minecraft reabre un debate que ya ha llegado a congresos y parlamentos en Estados Unidos, Reino Unido y otros países. Padres, psicólogos y legisladores se preguntan si estas compañías deben asumir mayor responsabilidad en la salud mental de niños y adolescentes.

Roblox ha sido señalado en varias ocasiones como “un peligro para los niños”, mientras que Fortnite ha sido objeto de demandas similares en Canadá. Minecraft, pese a su imagen educativa, también enfrenta críticas por dinámicas que fomentan el juego compulsivo.

¿Diversión o explotación?

Casey Henderson dejó claro que su demanda no es “una guerra contra la diversión”. Según ella, no busca eliminar estos juegos, sino transformarlos para que los menores disfruten sin caer en comportamientos adictivos.

Su caso puede convertirse en un precedente legal clave para definir el futuro de los videojuegos en lo referente a responsabilidad empresarial, ética en el diseño y protección a la infancia.

Lo que comenzó como horas de diversión para un niño de 9 años, terminó en un tribunal federal. La demanda contra Roblox, Fortnite y Minecraft no solo cuestiona mecánicas adictivas, sino que refleja la urgencia de replantear el papel de la industria en la protección de menores y el impacto de los videojuegos en la vida real.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
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