Dispositivo con IA. Dos palabras que, por sí solas, anticipan un cambio profundo en la forma en que las personas interactúan con la tecnología. OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, y Jony Ive, uno de los diseñadores más influyentes de la historia moderna, trabajan en un nuevo tipo de hardware que no busca competir con el smartphone tradicional, sino cuestionar su centralidad.
Lejos de pantallas brillantes, notificaciones constantes y desplazamientos infinitos, el proyecto apunta a una interacción más natural, basada principalmente en la voz, el contexto y la presencia discreta. No se trata de un teléfono nuevo, sino de algo distinto: un asistente personal que acompaña al usuario sin invadir su atención.
Un proyecto que une IA avanzada y diseño humano
El desarrollo reúne a Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, y a Jony Ive, exjefe de diseño de Apple y actual cofundador de la firma io. La combinación no es casual. Mientras OpenAI domina el terreno del software conversacional, Ive ha construido su legado diseñando productos que desaparecen en la experiencia del usuario.
Según filtraciones recientes, el dispositivo con IA podría adoptar varias formas: un bolígrafo inteligente, un dispositivo de audio portátil o incluso un pin inteligente. Todos comparten una idea central: eliminar la dependencia de la pantalla y permitir que la inteligencia artificial se integre en la vida cotidiana de forma casi invisible.
Qué se sabe del hardware y su fabricación
Fuentes citadas por Android Authority señalan que Foxconn será el principal fabricante del dispositivo, tras desacuerdos logísticos con Luxshare. La producción podría realizarse en Vietnam o en plantas de Foxconn ubicadas en Estados Unidos, como Wisconsin, Texas u Ohio.
Aunque aún no existe confirmación oficial sobre el diseño final, el proyecto interno —conocido como Gumdrop— contempla distintos prototipos. El más llamativo es el del bolígrafo inteligente, capaz de digitalizar notas manuscritas, grabar audio y ofrecer asistencia contextual en tiempo real mediante integración con ChatGPT.
Un asistente que escucha, pero no interrumpe
A diferencia de los asistentes actuales, que requieren activación constante o dependen de comandos rígidos, este dispositivo con IA busca interpretar el contexto. Sam Altman ha descrito la experiencia ideal como “una cabaña junto a un lago”: presente, útil, pero silenciosa.
Esto implica un cambio profundo en el diseño de la interacción. El dispositivo no responde a todo ni habla todo el tiempo. Decide cuándo intervenir, cuándo sugerir y cuándo mantenerse en segundo plano. Para lograrlo, OpenAI ha reorganizado sus equipos internos, fusionando ingeniería, producto e investigación para acelerar el desarrollo de modelos avanzados de audio.
A mitad del camino: por qué este dispositivo con IA es diferente
Hasta ahora, los intentos por crear alternativas al smartphone han fracasado. Productos como Rabbit R1 o Humane AI Pin prometían cambiarlo todo, pero no lograron convencer ni al mercado ni a los usuarios. ¿La diferencia ahora?
El enfoque. Este dispositivo con IA no intenta hacer “todo”, sino hacer pocas cosas muy bien: escuchar, comprender y asistir. No busca reemplazar al teléfono en funciones visuales, sino liberar al usuario de la necesidad de mirar una pantalla para tareas simples.
Además, la madurez de los modelos de lenguaje actuales permite una interacción mucho más fluida, natural y contextual que hace apenas dos años.
Cómo podría implementarse en la vida diaria
Para el usuario, la adopción de este tipo de dispositivo implicaría un cambio de hábitos más que un aprendizaje técnico. Algunos ejemplos prácticos de uso incluyen:
- Dictar ideas o recordatorios mientras se camina, sin sacar el teléfono
- Tomar notas manuscritas que se transcriben y organizan automáticamente
- Recibir resúmenes contextuales del día sin revisar múltiples apps
- Pedir ayuda puntual sin abrir una pantalla ni interrumpir una conversación
La clave está en integrarlo como una extensión del pensamiento, no como otro dispositivo que exige atención.
El futuro del ecosistema tecnológico personal
Si OpenAI logra ejecutar esta visión, el impacto podría ser profundo. No solo abriría una nueva categoría de hardware, sino que redefiniría cómo se diseña la tecnología personal: menos visual, más contextual, más humana.
El lanzamiento del primer modelo avanzado de audio para consumidores podría darse a inicios de 2026, aunque aún no está claro si se tratará de un solo producto o de varios dispositivos en paralelo.
Dispositivo con IA: un cambio silencioso, pero decisivo
Al final, el verdadero valor de este dispositivo con IA no está en su forma, sino en su filosofía. En un mundo saturado de pantallas, notificaciones y distracciones, OpenAI y Jony Ive apuestan por una tecnología que acompaña sin invadir.
Si tiene éxito, no será recordado como un gadget más, sino como el punto de inflexión donde la inteligencia artificial dejó de exigir atención constante y empezó, por fin, a trabajar a favor del tiempo y la concentración del usuario.


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