Llegar al extranjero sin un seguro de viaje puede convertirse en uno de los errores financieros más costosos. Una fractura, una apendicitis o incluso la pérdida del equipaje pueden representar gastos de miles de dólares que, en muchos casos, deberán pagarse de inmediato si el viajero no cuenta con protección.
En México, la contratación del seguro de viaje ha crecido de forma acelerada después de la pandemia. Datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) muestran que la emisión de estas pólizas aumentó más de 1,100%, superando los 400 mil asegurados al año. La principal razón es que cada vez más personas buscan evitar que una emergencia médica arruine sus vacaciones o comprometa su patrimonio.
¿Por qué conviene contratar un seguro de viaje?
Un seguro de viaje está diseñado para cubrir imprevistos que pueden presentarse antes o durante un viaje nacional o internacional. Dependiendo de la póliza, puede incluir atención médica por accidentes o enfermedades, hospitalización, medicamentos, repatriación, pérdida o demora de equipaje, cancelaciones de vuelos e incluso asistencia legal.
La AMIS señala que el 82% de las pólizas contratadas por mexicanos corresponde a viajes al extranjero. Europa concentra el mayor porcentaje debido a que varios países de la Zona Schengen exigen una cobertura médica mínima de 30 mil euros para permitir el ingreso de turistas.
En Estados Unidos y Canadá, aunque el seguro no es obligatorio, la contratación también es alta debido al elevado costo de los servicios médicos privados.
¿Cuánto cuesta un seguro de viaje?
El precio depende del destino, la duración del viaje, la edad del viajero y la cobertura contratada. Por ejemplo, Un plan básico nacional ronda los $200 a $400 pesos semanales, mientras que un plan internacional completo para destinos exigentes como Estados Unidos o Europa puede costar entre $800 y más de $2,500 pesos a la semana.
En términos generales, un seguro de viaje representa solo una pequeña parte del presupuesto total de las vacaciones y suele ser mucho más barato que enfrentar una emergencia médica sin protección. Las aseguradoras especializadas ofrecen planes con diferentes niveles de cobertura, mientras que algunas tarjetas de crédito incluyen asistencia para viajeros. Sin embargo, los especialistas advierten que estas últimas suelen tener límites más bajos y numerosas restricciones, como exigir que todo el viaje haya sido pagado con esa tarjeta o excluir enfermedades preexistentes, adultos mayores y deportes de aventura.
En contraste, un seguro independiente puede ofrecer coberturas médicas que alcanzan o incluso superan un millón de dólares y gestionar directamente la atención hospitalaria, sin que el viajero tenga que desembolsar el dinero primero.
¿Qué puede pasar si viajas sin seguro?
El mayor riesgo es enfrentar gastos médicos que superen por mucho el presupuesto del viaje. Una fractura que requiera cirugía en Estados Unidos puede costar entre 10 mil y 35 mil dólares, sin contar la hospitalización, cuyos costos pueden oscilar entre 2 mil y 20 mil dólares por noche, dependiendo del hospital y del tratamiento requerido.
Una apendicitis, una intoxicación alimentaria o una reacción alérgica también pueden generar facturas elevadas que deberán cubrirse inmediatamente si el viajero no cuenta con un seguro.
Además de los problemas médicos, la pérdida del equipaje y las interrupciones del viaje figuran entre las reclamaciones más frecuentes presentadas por los asegurados.
¿Qué tipo de imprevistos cubre un seguro?
Las estadísticas del sector muestran que los gastos médicos por accidentes y enfermedades repentinas representan la principal causa de uso de estas pólizas. Después aparecen los problemas relacionados con el equipaje, como pérdidas o retrasos, y posteriormente las cancelaciones o interrupciones del viaje ocasionadas por situaciones de fuerza mayor.
Dependiendo del plan contratado, también es posible obtener asistencia médica telefónica las 24 horas, traslado sanitario, repatriación y protección para actividades consideradas de mayor riesgo.
¿Seguro de viaje o seguro de gastos médicos internacional?
Aunque suelen confundirse, ambos productos tienen objetivos distintos. El seguro de viaje protege únicamente durante un traslado específico y cubre los imprevistos que ocurran mientras la persona está fuera de su lugar de residencia.
En cambio, un seguro de gastos médicos mayores con cobertura internacional funciona durante todo el año y protege al asegurado tanto dentro como fuera de México. Además de atender emergencias durante un viaje, también puede cubrir tratamientos especializados, cirugías y enfermedades graves como cáncer o padecimientos cardiovasculares, incluso si requieren atención en hospitales del extranjero.
¿Vale la pena contratar un seguro de viaje?
Especialistas del sector coinciden en que sí, especialmente cuando se viaja al extranjero o se visitan países con atención médica privada muy costosa. Aunque muchas personas consideran el seguro como un gasto adicional, la realidad es que puede evitar deudas de decenas o incluso cientos de miles de dólares en caso de una emergencia.
Planear un viaje no solo implica comprar boletos de avión o reservar un hotel. También significa proteger las finanzas personales frente a cualquier imprevisto que pueda convertir unas vacaciones en un problema económico.


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