Accidente laboral en trayecto 2026: qué cubre el IMSS y cómo evitar perder tu ingreso
Accidente en trayecto 2026 no significa simplemente “me pasó algo camino al trabajo”. Piensa en esto como un seguro invisible: parece automático, pero solo funciona si cumples reglas muy específicas. Mucha gente cree que cualquier choque o caída rumbo al empleo ya es “accidente laboral”. La realidad es distinta, y ese error puede costarte semanas sin sueldo, gastos médicos y trámites interminables.

Lo que realmente está en juego cuando te accidentas rumbo al trabajo
Accidente en trayecto 2026 implica dinero inmediato, no solo salud. Si el IMSS lo reconoce como accidente laboral, recibes atención médica completa y subsidio del 100% de tu salario desde el primer día. Si lo clasifica como accidente general, el pago suele iniciar hasta el cuarto día y es menor.
Ejemplo real: con un salario de 500 pesos diarios, una incapacidad de 10 días puede significar 5,000 pesos completos… o apenas una fracción, dependiendo de cómo se clasifique.
Además, una mala calificación puede cerrar la puerta a indemnización, pensión por incapacidad permanente o apoyo a tus beneficiarios.
Hay una regla práctica que puede ahorrarte problemas:
si el accidente ocurre fuera de tu ruta directa o por asuntos personales, no lo aceptes como laboral.
Qué considera la ley como accidente de trabajo en trayecto
La Ley Federal del Trabajo y la Ley del Seguro Social reconocen el accidente ocurrido al ir o volver del empleo, siempre que exista relación directa con la jornada laboral.
Eso significa:
– Trayecto habitual entre casa y trabajo
– Horario razonable de entrada o salida
– Sin desvíos personales
– Posibilidad de comprobar recorrido y momento del incidente
No importa si ibas en auto, transporte público, moto, bicicleta o a pie. El medio no cambia el derecho; el trayecto sí.
El IMSS puede pedirte:
reporte policial, testigos, horario laboral, evidencia del recorrido, aviso inmediato al patrón y atención médica oportuna. Mientras más rápido actúes, más fuerte es tu caso.

Comparativa estratégica: cómo cambia tu protección según lo que hagas
Opción A: Reportas de inmediato, estabas en tu ruta directa.
Ventaja: incapacidad al 100%, atención completa, posible indemnización.
Riesgo: mínimo.
Opción B: Te accidentas, pero avisaste tarde o no tienes pruebas claras.
Ventaja: aún puede calificarse como laboral.
Riesgo: el IMSS puede bajarlo a accidente general.
Opción C: Te desviaste para asuntos personales (banco, compras, visitas).
Ventaja: prácticamente ninguna.
Riesgo: pierdes subsidio completo y prestaciones laborales.
El canal correcto siempre es el mismo: aviso inmediato al empleador y formato ST-7 ante el IMSS. Ahí se define tu acceso real al dinero.
El papel del patrón y por qué también te afecta
El empleador debe reportar el accidente y llenar el formato ST-7. Si no lo hace, el proceso se complica y tú puedes quedarte en medio del conflicto.
Aunque la empresa tenga responsabilidad administrativa, el afectado directo eres tú: retrasos, pagos incompletos o pérdida de derechos.
Por eso, especialistas recomiendan no confiar solo en “ya avisó recursos humanos”. Da seguimiento personal.

Qué hacer desde el primer minuto
Busca atención médica.
Notifica a tu patrón ese mismo día.
Exige que se genere el ST-7.
Guarda evidencia del trayecto y del horario.
Da seguimiento a la calificación del IMSS.
Esto no es exageración: es protección financiera básica. Un accidente mal reportado no solo duele físicamente. Puede romper tu presupuesto mensual.
Nota: Los datos presentados son informativos con referencia a febrero de 2026. Las condiciones pueden variar según el contexto y la situación del contribuyente. La decisión final es responsabilidad del lector.


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