sábado, febrero 14, 2026

Política energética: Sheinbaum responde a críticas de EU y Canadá en medio del T-MEC

La política energética aparece al principio de esta historia porque es justo ahí donde comenzó la tensión entre México, Estados Unidos y Canadá. No fue con discursos encendidos ni con reuniones hostiles, sino con una serie de declaraciones que, poco a poco, se fueron acumulando hasta formar un bloque de críticas que, según la presidenta Claudia Sheinbaum, no nacen del análisis técnico, sino de algo más profundo: motivaciones ideológicas y presiones políticas externas.

La mañana en Palacio Nacional era distinta. Afuera, la llovizna dejaba el aire más frío de lo habitual; adentro, Sheinbaum relataba cómo durante las primeras conversaciones para la renovación del T-MEC no hubo un reclamo directo sobre la reforma eléctrica mexicana. Esto sorprendió a muchos, porque en las semanas siguientes varios parlamentarios estadounidenses y canadienses comenzaron a cuestionar abiertamente la manera en que México reorganizaba su sector eléctrico.

Pero la presidenta fue clara: esta postura no tiene sustento técnico. Tiene origen ideológico.

Un debate que trasciende fronteras

Sheinbaum explicó que el nuevo esquema de política energética no es una medida improvisada ni un retroceso, como algunos legisladores internacionales han insinuado. Es una decisión soberana que busca replantear las reglas del juego para que la Comisión Federal de Electricidad vuelva a ser el eje que articule la producción y distribución de energía en México.

Ese planteamiento, que muchos críticos observan con recelo, tiene un punto clave: el Estado mexicano seguirá invitando a la iniciativa privada a participar, pero ya no bajo una lógica de libre mercado sin regulación clara, sino en un modelo ordenado. La CFE no se cierra al mundo; simplemente determina en qué regiones del país requiere inversión y lanza convocatorias específicas.

Esta visión ha inquietado a algunos sectores empresariales en Estados Unidos y Canadá, particularmente a aquellos que operaban bajo contratos de autoconsumo considerados irregulares por el gobierno mexicano. Hoy, esos contratos están en proceso de revisión para normalizar su operación y garantizar que cumplan con la legislación vigente.

A la mitad del debate, la política energética vuelve a colocarse en el centro del tablero. No como una confrontación, sino como un replanteamiento de soberanía.

La reforma eléctrica como punto de inflexión

La disputa no es solo jurídica ni diplomática. Es cultural. Durante años predominó la idea de que abrir el mercado energético era sinónimo de modernización, desarrollo y competitividad. Sin embargo, en México la narrativa pública ha cambiado. Ahora se privilegia la estabilidad del sistema, la seguridad energética y las reglas claras.

Los comentarios provenientes del extranjero, afirma la presidenta, son comprensibles si se observan desde la óptica de quienes defienden intereses de mercado. Pero cuando se mira desde la perspectiva de un país que históricamente ha dependido de actores externos para garantizar su producción de energía, la reforma cobra otro sentido: recuperar el timón de su propio futuro energético.

Un futuro donde el conocimiento y la energía se redefinen

Lo interesante es que este debate ocurre al mismo tiempo que México impulsa modelos educativos y tecnológicos que buscan democratizar el acceso al conocimiento, tal como sucede con nuevas plataformas de capacitación pública. En ese contexto, la visión energética no está aislada: forma parte de una estrategia integral para fortalecer al Estado en sectores clave del desarrollo.

El mensaje de Sheinbaum es claro: México no rompe con sus socios, sino que define los términos de una relación más equilibrada.

Política energética, un cierre que abre más preguntas

La historia termina como empezó: con la política energética en el centro del escenario. Pero a diferencia del inicio, ahora el panorama es más claro. México defendió su postura, explicó su reforma y dejó en evidencia que muchas de las críticas externas tienen más de ideología que de técnica. El debate continuará, pero la premisa es firme: la soberanía energética no está en negociación.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
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