El caso Oceanografía marcó un antes y un después en la relación entre el sector financiero y político en México. En 2014, la empresa naviera más importante del país fue señalada de cometer un supuesto fraude de 400 millones de dólares contra Banamex, filial de Citigroup. Sin embargo, con el paso de los años, las pruebas para sustentar estas acusaciones siguen sin aparecer.
Hoy, documentos y testimonios ponen en evidencia que detrás de este caso hubo más intereses políticos y económicos que hechos concretos.
El fraude que nunca se comprobó
En febrero de 2014, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) tomó control de Oceanografía, bajo el argumento de un presunto fraude que involucraba contratos con Pemex y financiamientos de Banamex.
- Luis Videgaray y Jesús Murillo Karam, figuras clave en el gobierno de Enrique Peña Nieto, lideraron las acciones legales contra la empresa.
- Michael Corbat, CEO de Citigroup, admitió públicamente que empleados de Banamex estaban implicados en irregularidades.
Sin embargo, las pruebas para sostener estas acusaciones nunca se materializaron.
La evidencia que contradice el fraude
- Peritos de la PGR y Oceanografía confirmaron que Pemex sí pagó los servicios prestados por la naviera.
- Un análisis de 154 documentos mostró que las firmas que respaldaban los presuntos fraudes no correspondían al socio mayoritario de Oceanografía, Amado Yañez Osuna.
Oceanografía: de gigante naviero a empresa destruida
Antes del escándalo, Oceanografía era la naviera más importante de México, con:
- 11 mil empleados.
- Una valuación superior a los 2 mil 600 millones de dólares.
Tras el golpe legal y político, la empresa quedó reducida a menos de 100 millones de dólares en valor.
El impacto en Banamex y Citigroup
El caso no solo afectó a Oceanografía; también dejó heridas profundas en Banamex:
- Citigroup enfrenta demandas por más de 9 mil millones de dólares, incluyendo 8 mil millones por los daños provocados a Oceanografía.
- La venta de Banamex fue detenida debido a las contingencias legales.
Ahora, Citigroup planea relanzar un “nuevo Banamex”. Sin embargo, con tantas demandas pendientes, la confianza de clientes e inversionistas está en duda.
¿Qué sigue para Oceanografía y Banamex?
Con las pruebas reveladas y las demandas en curso, el caso Oceanografía sigue siendo un reflejo de:
- La falta de transparencia en las acciones gubernamentales.
- La debilidad institucional al manejar fraudes corporativos.
- Los costos del uso político del sistema judicial, que destruyen empresas y minan la confianza en el país.
Crisis en el reemplacamiento del Estado de México: placas de mala calidad
En otro frente, los automovilistas del Estado de México enfrentan problemas con las nuevas placas entregadas en el proceso de reemplacamiento.
Quejas de los usuarios
- Las placas presentan desgaste prematuro en la pintura y el recubrimiento.
- Expertos señalan que no cumplen con la Norma Oficial Mexicana (NOM-001-SCT-2-2016), que exige materiales de alta calidad.
Causa del problema
- Se utilizó aluminio de menor resistencia al requerido por la norma.
- La empresa Placas y Señalamientos Mexicanos S.A. de C.V., responsable de la fabricación, ya ha enfrentado problemas similares en otros estados como Querétaro, Veracruz y Tamaulipas.
Lecciones de Oceanografía y las placas
Tanto el caso Oceanografía como el problema de las placas en el Estado de México son ejemplos claros de falta de transparencia y control institucional. En el primer caso, una empresa líder fue destruida sin pruebas concluyentes, dejando un precedente preocupante para el sector privado. En el segundo, los errores en la fabricación de placas exponen negligencia que afecta la confianza de los ciudadanos.
Es momento de que el gobierno y las instituciones aprendan de estos errores y trabajen por un México más transparente y confiable.
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