
Pelón Pelo Rico dio un giro a su imagen tradicional con Pelón N°1, una edición especial que lleva el dulce de tamarindo a una presentación asociada con el lujo. La propuesta conserva el sabor característico y cambia el envase de plástico por una botella de cristal, además de incorporar hojuelas de oro comestible y detalles pensados para convertir cada unidad en una pieza de colección.
La edición fue presentada junto con El Palacio de Hierro y está limitada a 600 unidades numeradas. La experiencia estará disponible en El Palacio de Hierro Polanco, en Ciudad de México, durante los días señalados por la marca.
Pelón Pelo Rico cambia el envase por cristal
Pelón N°1 conserva la silueta reconocible del producto, aunque transforma varios de sus elementos visuales. La botella está fabricada con cristal de alta pureza en el taller Nouvel Glass.
En lugar del tradicional plástico rojo, la edición utiliza un tapón de madera grabado con un número individual. Así, el producto conserva una referencia visual al original, pero utiliza materiales y acabados propios de una presentación especial.
Pelón Pelo Rico incorpora oro comestible
El contenido mantiene el perfil de tamarindo con chile que identifica a la marca, pero añade hojuelas de oro comestible. De acuerdo con las publicaciones sobre el lanzamiento, se trata de oro de 24 quilates incorporado como parte de la presentación gastronómica.
Los principales elementos de la edición son:
- Botella de cristal de alta pureza.
- Tapón de madera con numeración individual.
- Hojuelas de oro comestible.
- Producción limitada a 600 piezas.
- Precio de venta de 20 pesos.
- Disponibilidad en El Palacio de Hierro Polanco.
Pelón Pelo Rico y la estrategia de colección
En lugar de distribuirse como un producto regular, Pelón N°1 se plantea como una pieza asociada con una experiencia de compra específica.
Este enfoque también explica la colaboración con El Palacio de Hierro. La marca lleva temporalmente un producto conocido por su presencia en tiendas de conveniencia, dulcerías y otros puntos de venta hacia un espacio relacionado con moda, diseño y productos premium.
Cómo se puede comprar el Pelón Pelo Rico premium
La compra requiere cumplir condiciones específicas. La dinámica se realiza presencialmente en El Palacio de Hierro Polanco y está dirigida a personas que cuenten con la tarjeta departamental de la tienda.
El proceso contempla una actividad digital en la que el participante debe dibujar en una tablet la silueta del empaque. Según la información publicada sobre la dinámica, es necesario alcanzar una precisión mínima de 90 por ciento para obtener el derecho de compra.
Una vez conseguido el boleto, el participante puede acudir a caja y adquirir la edición especial por 20 pesos.
Pelón Pelo Rico tiene una historia ligada al tamarindo
El producto fue creado en Jalisco en 1985 por Fernando Topete Dávila, fundador de Grupo Lorena. La idea inicial estaba relacionada con la venta de chile piquín, pero la combinación con pulpa de tamarindo terminó dando forma al dulce conocido por su mecanismo.
El nombre también se vinculó con una expresión popular mexicana.
En 2004, The Hershey Company adquirió Grupo Lorena y con ello incorporó la marca a su portafolio.
Pelón Pelo Rico conserva así su perfil reconocible. La edición especial de Pelón Pelo Rico traslada esa identidad a un formato diferente. Para la marca, Pelón Pelo Rico funciona como una reinterpretación limitada.
Pelón Pelo Rico llega a El Palacio de Hierro
La edición especial cuenta con Aislinn Derbez como embajadora, una elección que acompaña el cambio de escenario hacia un entorno relacionado con entretenimiento, moda y consumo premium. La activación principal está programada para los días 25, 26 y 27 de septiembre de 2026.
Pelón N°1 representa una intervención temporal sobre una marca reconocible. El cristal, la madera, la numeración y el oro comestible cambian la manera de presentar el dulce sin modificar el concepto básico de tamarindo con chile. Su disponibilidad limitada y el mecanismo de compra son parte central de la propuesta, que convierte una golosina cotidiana en una pieza pensada para coleccionarse y conservarse.