La iniciativa privada (IP) de la Ciudad de México ha condenado enérgicamente los actos de violencia registrados durante la reciente marcha contra la gentrificación, advirtiendo que estos hechos «generan incertidumbre para las inversiones» en la capital del país.
La creciente tensión social en la Ciudad de México por el fenómeno de la gentrificación ha provocado una reacción contundente del sector empresarial. Tras la manifestación del pasado 4 de julio, que derivó en ataques a comercios y establecimientos privados en zonas como la Condesa, líderes de la iniciativa privada han levantado la voz para expresar su preocupación por el clima de negocios en la capital.
«Genera incertidumbre para las inversiones»
El posicionamiento del sector empresarial, representado por diversas cámaras y organismos como la Coparmex, es claro: si bien se respeta el derecho a la manifestación, la violencia es inaceptable y contraproducente. La principal advertencia es que la destrucción de la propiedad privada y la percepción de un entorno social conflictivo pueden disuadir la llegada de nuevas inversiones y afectar la permanencia de las ya existentes.
La postura empresarial se centra en varios argumentos:
* Estado de Derecho: La violencia atenta contra el Estado de Derecho, un pilar fundamental para la confianza de los inversionistas.
* Impacto Económico: Los negocios afectados, muchos de ellos pequeñas y medianas empresas, sufren pérdidas directas que ponen en riesgo empleos.
* Imagen de la Ciudad: Los actos vandálicos dañan la imagen de la CDMX como un destino seguro y atractivo para el turismo y los negocios.
Diálogo y apoyo a los afectados
En respuesta a los daños, autoridades capitalinas han comenzado a visitar los negocios afectados por las protestas. Se han comprometido a establecer un diálogo y a brindar apoyo, incluyendo una mayor presencia policial para prevenir futuros incidentes.
«IP condena violencia en marcha contra gentrificación en CDMX: ‘genera incertidumbre para inversiones'». – Titular de El Economista resumiendo la postura empresarial.
El conflicto de la gentrificación ha puesto de manifiesto una profunda división en la ciudad. Por un lado, los colectivos ciudadanos que denuncian el desplazamiento y la pérdida de identidad de sus barrios; por otro, el sector empresarial que defiende la inversión y el desarrollo económico.
El gran reto para el gobierno de la Ciudad de México será encontrar un equilibrio que permita el crecimiento económico sin sacrificar el tejido social, y que garantice tanto el derecho a la protesta como la seguridad y la certidumbre necesarias para la inversión.


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