Invertir en bolsa ya es posible para todos. En el caso de los millennials, de entre 28 y 43 años, y los centennials, de 18 a 27 años, el acceso a plataformas digitales ha hecho posible comenzar a invertir desde una aplicación y con montos bajos.
Sin embargo, el entorno actual también está marcado por la desinformación, promesas de ganancias rápidas y malos hábitos financieros que pueden frenar o poner en riesgo el primer acercamiento al mercado accionario.
La falta de conocimiento suele generar miedo. Por eso, entender los pasos básicos y adoptar estrategias sencillas puede marcar la diferencia entre invertir con confianza o cometer errores costosos.
El primer paso antes de invertir en la bolsa
Antes de pensar en acciones o fondos, es fundamental revisar la relación que tienes con tu dinero. Gastar más de lo que puedes pagar o vivir al límite del ingreso dificulta cualquier intento de inversión.
El ahorro es la base para generar capital. No importa si comienzas con cantidades pequeñas; lo importante es crear el hábito y destinar una parte fija de tus ingresos a objetivos financieros claros.
Para estas generaciones, informarse de manera autónoma es una ventaja. Comparar fuentes, cuestionar recomendaciones y evitar decisiones impulsivas ayuda a construir una base sólida antes de invertir.
Educación financiera
Hoy existe una amplia oferta de contenido para aprender sobre finanzas personales e inversión. Libros, cursos en línea, podcasts, blogs y videos permiten adquirir conocimientos básicos sin necesidad de formación especializada.
Comprender conceptos como riesgo, rendimiento, diversificación y plazo es indispensable para evitar caer en fraudes o inversiones que no se entienden por completo. Entre mayor sea tu educación financiera, más fácil será tomar decisiones alineadas con tus objetivos y tolerancia al riesgo.
La importancia de un plan financiero
Invertir sin un objetivo claro suele llevar a frustración. Definir qué quieres lograr y en cuánto tiempo es el punto de partida de cualquier estrategia financiera.
Este plan te ayudará a decidir cuánto ahorrar, qué tipo de instrumentos elegir, cuándo usar un crédito y qué productos financieros se ajustan mejor a tus necesidades.
Tener claridad en tus metas permite que cada decisión financiera tenga un propósito y no dependa de modas o recomendaciones sin fundamento.
¿Cómo empezar en la bolsa?
Para quienes inician, es recomendable comenzar con instrumentos de bajo riesgo, como los Cetes, que permiten familiarizarse con el funcionamiento de las inversiones sin grandes sobresaltos.
A medida que se gana experiencia, es posible incorporar fondos de inversión, fondos para el retiro o, eventualmente, acciones, entendiendo que el riesgo y el rendimiento aumentan.
La diversificación ayuda a reducir riesgos y la paciencia es fundamental. Invertir no es un esquema de ganancias rápidas, sino un proceso que da resultados con el tiempo.
¿Cuál es el monto mínimo para invertir en la BMV?
En México, algunas casas de bolsa permiten abrir una cuenta con montos accesibles. Plataformas como GBM o Bursanet (Actinver) permiten comenzar desde 100 pesos, lo que ha impulsado la participación de jóvenes inversionistas.
Además del monto mínimo, es importante considerar las comisiones. Tanto GBM como Bursanet cobran entre 0.10% y 0.25% por operaciones de compra y venta, dependiendo del volumen mensual.
También pueden existir cargos por manejo de cuenta o asesoría, por lo que comparar costos es clave antes de elegir una casa de bolsa.

Consejos básicos para invertir por primera vez
Una vez abierta la cuenta, puedes invertir de manera independiente o apoyarte en asesoría. El monto con el que inicies definirá a qué instrumentos puedes acceder.
Algunas acciones tienen precios elevados, pero existen plataformas que permiten comprar fracciones de acciones, facilitando la diversificación incluso con poco capital. Antes de invertir, asegúrate de entender completamente el instrumento. Si algo no te queda claro, lo mejor es no invertir hasta tener información suficiente.
Toda inversión implica riesgo. Mientras los instrumentos gubernamentales ofrecen mayor seguridad y menor rendimiento, las acciones pueden generar mayores ganancias, pero también pérdidas.
El desempeño depende de la empresa y del contexto económico. Algunas acciones pueden caer de forma importante, mientras otras logran rendimientos elevados en el mismo periodo.
Por ello, los especialistas recomiendan invertir a largo plazo. Históricamente, la Bolsa tiende a crecer con el tiempo, reduciendo el impacto de crisis temporales. Contar con el apoyo de un asesor financiero ayuda a entender mejor los riesgos, beneficios y opciones disponibles según tu perfil.


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