El futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sigue causando controversia. Los representantes comerciales de los tres países sostendrán una reunión virtual este miércoles para definir si expresan formalmente su intención de extender la vigencia del acuerdo por otros 16 años o si inicia el proceso de revisión previsto en el propio tratado.
Aunque la posibilidad de que Estados Unidos no manifieste su deseo de prorrogar el T-MEC ha generado incertidumbre, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que esto no significa que el acuerdo comercial desaparezca de inmediato.
¿Qué establece el artículo 34.7 del T-MEC?
El artículo 34.7, denominado Revisión y extensión de la vigencia, señala que el tratado permanecerá vigente durante 16 años a partir de su entrada en vigor, con fecha de expiración programada para el 1 de julio de 2036.
Antes de cumplirse los primeros seis años, los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá pueden expresar por escrito su intención de extender el acuerdo por otros 16 años. Si las tres partes están de acuerdo, el tratado simplemente amplía su vigencia.
Sin embargo, si alguno de los países decide no respaldar esa extensión, el tratado no termina automáticamente.
¿Qué pasa si Estados Unidos no acepta extender el tratado?
En caso de que alguno de los integrantes no manifieste su intención de renovar el acuerdo, el propio T-MEC establece que comenzará un periodo de revisiones conjuntas anuales. Estas reuniones se realizarán cada año hasta 2036 para analizar el funcionamiento del tratado y determinar si existen condiciones para mantenerlo, modificarlo o permitir que concluya cuando llegue su fecha de vencimiento.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que incluso si Estados Unidos no firma la extensión este 1 de julio, todavía podría hacerlo posteriormente.
“No es una fecha límite definitiva”, señaló la mandataria al explicar que la renovación puede acordarse más adelante mientras el tratado continúe vigente.
Uno de los puntos que más inquieta a empresas e inversionistas es la continuidad del comercio entre los tres países. De acuerdo con el mecanismo previsto en el tratado, las reglas comerciales seguirían aplicándose normalmente mientras el T-MEC permanezca vigente.
Es decir, las exportaciones mexicanas continuarían beneficiándose de las condiciones actuales y los aranceles preferenciales no desaparecerían de inmediato. Sin embargo, la incertidumbre sobre el futuro del acuerdo podría modificar las decisiones de inversión de muchas compañías.

¿Cómo afectaría a las inversiones en México?
Especialistas consideran que el mayor impacto no sería inmediato sobre el comercio, sino sobre la confianza de los inversionistas. Muchas empresas internacionales planean proyectos con varios años de anticipación. Si el futuro del T-MEC permanece sujeto a revisiones anuales, algunas podrían optar por retrasar inversiones o esperar mayor claridad antes de ampliar operaciones en México.
Esto podría afectar principalmente a industrias altamente integradas con Estados Unidos, entre ellas:
- Automotriz.
- Manufactura.
- Electrónica.
- Agroindustria.
- Logística.
Estos sectores dependen en gran medida de las reglas de origen y de las facilidades comerciales que ofrece el tratado.
La industria automotriz es considerada una de las más sensibles ante cualquier modificación del T-MEC. Gran parte de los vehículos y autopartes fabricados en México cruzan diariamente la frontera hacia Estados Unidos bajo las condiciones establecidas en el tratado.
Una eventual negociación prolongada podría generar cautela entre fabricantes respecto a nuevas plantas, ampliaciones de capacidad o contratación de personal.
La incertidumbre sobre el principal acuerdo comercial de América del Norte también podría reflejarse en los mercados financieros. Analistas señalan que este tipo de escenarios suele influir sobre variables como el tipo de cambio, debido a que los inversionistas reaccionan ante cualquier factor que pueda modificar las perspectivas de crecimiento económico del país.
México recibe cada año miles de millones de dólares en inversión extranjera directa vinculada a empresas que exportan hacia Estados Unidos, por lo que cualquier cambio en el tratado es seguido de cerca por el sector privado.
El T-MEC seguirá vigente hasta 2036
Por ahora, el escenario más probable es que el T-MEC continúe operando bajo sus condiciones actuales mientras avanzan las negociaciones entre los tres gobiernos. Incluso si Estados Unidos decide no extender su vigencia en esta primera revisión, el acuerdo comercial seguirá funcionando hasta 2036, periodo durante el cual se realizarán revisiones anuales conforme al artículo 34.7.
El resultado de estas negociaciones será clave para definir el futuro de la integración económica entre México, Estados Unidos y Canadá, así como el rumbo de las inversiones y exportaciones de la región durante la próxima década.


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