Inflación desacelera por segundo mes consecutivo
La inflación en México continúa mostrando señales positivas, alcanzando en noviembre un nivel anual de 4.55%, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Esta cifra, que representa el nivel más bajo desde marzo, evidencia un progreso en la lucha contra el alza de precios que ha afectado a millones de familias mexicanas.
Sin embargo, aún queda camino por recorrer, ya que la inflación se mantiene fuera del rango objetivo del Banco de México (Banxico), establecido en 3% +/- 1 punto porcentual.
¿Qué está impulsando la desaceleración?
Los datos del INEGI revelan que la desaceleración se debe principalmente a una reducción en los precios de los bienes y servicios incluidos en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
Inflación subyacente:
Este índice, que excluye productos de alta volatilidad, alcanzó un 3.58% anual en noviembre, acumulando 22 meses consecutivos de desaceleración. Dentro de esta categoría:
- Mercancías: Aumento de solo 2.39% anual.
- Servicios: Incremento de 4.90%, evidenciando mayor estabilidad en comparación con meses anteriores.
Inflación no subyacente:
Aunque más volátil, este índice también mostró mejoras, al ubicarse en 7.60% anual.
- Agropecuarios: Incrementaron 10.74%, pero con señales de desaceleración respecto a meses previos.
- Energéticos y tarifas autorizadas: Presentaron un alza del 4.55%, en parte mitigado por subsidios gubernamentales.
¿Qué podemos esperar en 2024?
Aunque la tendencia actual genera optimismo, el Banxico ha ajustado al alza su pronóstico de inflación para el cierre de 2024, pasando del 5% al 5.1%. Según la institución, el regreso al rango objetivo se proyecta para el último trimestre de 2025, siempre que se mantengan las políticas actuales de contención.
Además, la inflación mundial sigue siendo un factor relevante, ya que eventos como la volatilidad en los mercados energéticos y climáticos podrían impactar indirectamente a México.
Impacto en los hogares y la economía
La desaceleración de la inflación tiene un impacto positivo directo en los bolsillos de las familias mexicanas, ya que reduce la presión sobre el costo de productos esenciales como alimentos y servicios básicos. Sin embargo, la moderación en los precios de los agropecuarios sigue siendo un desafío, particularmente para las familias más vulnerables.
Por otro lado, este escenario refuerza la confianza en la política monetaria de Banxico y abre la posibilidad de mantener estables las tasas de interés en el corto plazo, lo que beneficia al sector productivo.
¿Es suficiente esta mejora?
Si bien el descenso de la inflación es un paso en la dirección correcta, los expertos advierten que aún hay riesgos significativos que podrían revertir esta tendencia. Factores como un posible repunte en los precios de energéticos, sequías prolongadas que afecten la producción agrícola, o incluso la incertidumbre económica global, podrían modificar el panorama.
Por ello, tanto las políticas gubernamentales como las decisiones del Banco de México serán clave para consolidar esta tendencia positiva y garantizar que los avances lleguen a toda la población.


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