En medio de un debate intenso en la Cámara de Diputados, el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, defendió con firmeza la política financiera del gobierno respecto a Petróleos Mexicanos (Pemex). La oposición señalaba el aumento de la deuda pública y cuestionaba el apoyo estatal a la petrolera, pero el funcionario fue categórico:
“Nosotros no endeudamos a Pemex, la estamos desendeudando”.
El mensaje resonó como un intento de marcar distancia con administraciones pasadas, especialmente entre 2008 y 2018, cuando la deuda de Pemex se duplicó, pasando de 40 mil millones a 105 mil millones de dólares.
El peso de la deuda heredada
Amador Zamora recordó que gran parte de los compromisos financieros actuales no se originaron en este sexenio, sino en decisiones previas. El grueso de los vencimientos se concentra en 2025 y 2026, lo que obliga a usar recursos extraordinarios del balance público.
“Estamos pagando la estrategia financiera que se llevó a cabo en el pasado”, enfatizó.
Esta narrativa busca colocar al actual gobierno no como responsable del problema, sino como actor que trabaja para solucionarlo.
Pemex y la importancia social del desendeudamiento
Más allá de los números, el secretario de Hacienda vinculó el saneamiento financiero de Pemex con el bienestar social. Subrayó que lo más importante no es solo la deuda o el crecimiento proyectado, sino el impacto real en la vida de los mexicanos: 13.4 millones de personas han salido de la pobreza y el salario mínimo ha crecido un 130 % en los últimos años.
Con este argumento, la administración actual conecta el debate económico con un storytelling centrado en resultados sociales: no se trata solo de rescatar a Pemex, sino de garantizar que su estabilidad contribuya a una economía más sólida y justa.
Crecimiento económico y la visión de Hacienda
Los estimados del Paquete Económico 2026 prevén un crecimiento de entre 0.5 % y 1.5 % para 2025, y de 1.8 % a 2.8 % para 2026. Aunque organismos internacionales han mostrado cifras más conservadoras, Amador Zamora aseguró que estas previsiones suelen ajustarse conforme avanza el año, como ya ocurrió anteriormente.
El mensaje es claro: el gobierno busca transmitir confianza en la solidez de la economía mexicana, incluso frente a cuestionamientos externos.
Pemex en el centro del debate económico
La petrolera estatal es más que una empresa: es un símbolo del país. Su deuda, su capacidad productiva y sus finanzas se convierten en temas centrales cada vez que se discute el rumbo económico de México.
La defensa de Hacienda no solo busca blindar al gobierno, sino reafirmar que Pemex continúa siendo un pilar estratégico, cuyo saneamiento financiero es prioritario para garantizar estabilidad económica a futuro.


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