Usar una tarjeta de crédito no significa necesariamente terminar pagando intereses. Cuando una persona utiliza el plástico y liquida el saldo total antes de la fecha límite, se convierte en totalero, un comportamiento que puede ayudarle a construir un buen historial crediticio y abrir la puerta a mejores condiciones de financiamiento.
En México, donde el crédito forma parte cada vez más de las operaciones financieras de las familias, aprender a utilizarlo correctamente puede marcar una diferencia importante. No se trata solo de evitar deudas, sino de demostrar ante las instituciones financieras que existe capacidad para administrar el dinero prestado.
¿Qué significa ser totalero en una tarjeta de crédito?
Un totalero es el usuario que paga la totalidad del saldo de su tarjeta de crédito antes de la fecha límite, en lugar de cubrir únicamente el pago mínimo.
Por ejemplo, si durante el mes realizaste compras por 10 mil pesos y ese es el saldo para no generar intereses, deberás cubrir los 10 mil pesos indicados en tu estado de cuenta antes de la fecha límite. De esta manera, puedes aprovechar las ventajas de pagar con crédito sin asumir los intereses ordinarios por financiar el saldo.
Eso sí, ser totalero no significa gastar sin límite. La cantidad utilizada debe mantenerse dentro de la capacidad real de pago, porque una emergencia o una reducción de ingresos puede convertir rápidamente el saldo en una deuda difícil de liquidar.
¿Qué le pasa a tu historial crediticio cuando eres totalero?
Cada vez que utilizas una tarjeta y cumples oportunamente con tus obligaciones, las instituciones pueden reportar ese comportamiento a las sociedades de información crediticia. El historial permite a los otorgantes conocer cómo has manejado otros financiamientos. Por ello, mantener pagos puntuales puede convertirse en una referencia positiva cuando posteriormente solicites otro producto.
Wolfgang Erhardt Varela, vocero de Buró de Crédito, explica que un comportamiento responsable genera confianza entre los otorgantes de financiamiento. Una persona que demuestra que puede administrar correctamente sus créditos puede tener acceso a diferentes productos financieros.
Esto no significa que por ser totalero un banco esté obligado a aprobar cualquier crédito. La decisión también depende de factores como ingresos, nivel de endeudamiento, antigüedad laboral, capacidad de pago y las políticas de cada institución.
Estas son las ventajas de ser totalero
Una de las principales ventajas de ser totalero es evitar los intereses de la tarjeta cuando se cubre el saldo para no generar intereses. Así, el usuario puede utilizar el financiamiento durante el periodo establecido sin convertir las compras en una deuda de largo plazo.
También puede ayudar a construir un historial crediticio favorable. Esto resulta especialmente importante para quienes posteriormente quieren solicitar un préstamo personal, automotriz o hipotecario. Con un historial sólido, el consumidor puede encontrar más alternativas y, dependiendo de su perfil, tener acceso a productos con condiciones más competitivas.
Álvaro Vértiz, Country Head y socio de DGA Group, señala que una persona que apenas comienza su vida financiera puede enfrentar condiciones menos favorables debido a que las instituciones todavía no cuentan con suficiente información sobre su comportamiento.
¿Pagar el mínimo también ayuda al historial?
Pagar el mínimo antes de la fecha límite permite mantener la cuenta al corriente, pero no es lo mismo que ser totalero. Cuando solo se cubre el mínimo, el resto del saldo continúa financiándose y puede generar intereses. Si esta práctica se mantiene durante varios meses, la deuda puede crecer considerablemente y consumir una parte importante de los ingresos.
Por eso, si tienes la capacidad económica, lo recomendable es cubrir el monto señalado como “pago para no generar intereses”, siempre revisando las condiciones específicas de tu tarjeta.
¿Qué crédito puedes conseguir después de construir un buen historial?
Un historial favorable puede ser especialmente útil cuando llegue el momento de solicitar financiamientos de mayor monto. Una persona que ha demostrado durante años que paga puntualmente puede buscar opciones para financiar un automóvil, un préstamo personal o incluso una vivienda.
Sin embargo, el historial no garantiza por sí mismo una tasa baja ni la aprobación. Los bancos también revisan los ingresos, las deudas existentes y la capacidad de pago. En otras palabras, ser totalero ayuda a demostrar que eres un usuario responsable, pero no sustituye los demás requisitos que considera una institución financiera.
¿Por qué conviene revisar el CAT antes de contratar una tarjeta?
Antes de solicitar una tarjeta de crédito, no basta con fijarse en promociones, recompensas o meses sin intereses. También es importante revisar el Costo Anual Total (CAT). Este indicador permite tener una referencia del costo del financiamiento al considerar elementos como intereses y determinadas comisiones, aunque no representa necesariamente el costo que tendrá cada usuario.
La recomendación de los especialistas es comparar productos que realmente estén disponibles para tu perfil y revisar las condiciones antes de contratar. También puedes utilizar los simuladores y herramientas de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros para comparar diferentes alternativas.
Incluso una persona acostumbrada a pagar el saldo completo puede enfrentar un imprevisto. Una reparación del automóvil, una emergencia familiar o una reducción temporal de ingresos pueden dificultar el pago de la tarjeta. Por ello, contar con un fondo de ahorro puede ser una herramienta importante para evitar recurrir al crédito como única fuente de liquidez.


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