La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) confirmó que 2026 será un año con mayor recaudación fiscal, pero también con revisión más estricta de las operaciones financieras, especialmente en transferencias bancarias.
Con el apoyo del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y otros organismos de control, el gobierno busca reforzar la seguridad financiera y la prevención de delitos, lo que ha generado dudas entre los contribuyentes sobre qué transferencias pueden llamar la atención y cuáles no.
¿El SAT revisa las transferencias bancarias?
Sí. Las transferencias electrónicas quedan registradas en el sistema financiero y pueden ser analizadas por el SAT cuando existen inconsistencias entre el dinero que entra a una cuenta y los ingresos declarados.
Esto no significa que cada transferencia genere una auditoría automática, pero sí que movimientos atípicos, frecuentes o sin justificación pueden activar revisiones preventivas.
Palabras que no debes usar en el concepto de tus transferencias
El SAT y las autoridades financieras recomiendan evitar ciertos términos en los conceptos de pago, ya que pueden activar protocolos automáticos de seguridad, incluso si se usan en tono de broma.
Entre las palabras que pueden generar alertas se encuentran aquellas asociadas a delitos, actividades ilícitas o violencia, como armas, drogas, fraude, robo, lavado de dinero, soborno, extorsión, secuestro, narcotráfico, crimen o dinero ilegal. También se incluyen términos sexuales o eróticos y referencias a apuestas.
El uso de estos conceptos puede derivar en solicitudes de aclaración, reportes a la Unidad de Inteligencia Financiera o, en casos extremos, bloqueos temporales de cuentas mientras se investiga el origen del dinero.
Transferencias que pueden generar multas o revisiones en 2026
La SHCP advirtió que este año se pondrá especial atención en el origen y la congruencia de las transferencias, más allá del monto exacto.
Pueden surgir problemas cuando una persona recibe dinero que no declara como ingreso, cuando hay depósitos sin respaldo documental o cuando se usan cuentas de terceros para mover recursos relacionados con una actividad económica.
También se consideran de riesgo las transferencias por actividades comerciales sin emitir factura, los supuestos préstamos sin contrato formal y los depósitos superiores a 15 mil pesos sin poder comprobar su origen o destino.
¿Hay un monto “seguro” para transferir sin problemas?
No existe un monto libre de revisión. El SAT no solo observa cifras altas, sino también patrones, como transferencias pequeñas, pero constantes, movimientos que no coinciden con el perfil del contribuyente o ingresos que no corresponden con la actividad registrada ante Hacienda. La clave no está en el monto, sino en la justificación fiscal del dinero.
Mitos comunes sobre transferencias bancarias
Uno de los errores más frecuentes es creer que las transferencias entre familiares no se reportan. Aunque sean entre padres, hijos o cónyuges, el SAT puede pedir aclaraciones si los montos no cuadran con los ingresos declarados.
También es falso que las transferencias pequeñas no generen problemas. Varias operaciones de bajo monto pueden levantar alertas si no tienen una razón clara.
Otro mito común es pensar que las transferencias no cuentan como ingresos. Para el SAT, sí pueden considerarse ingresos si no se demuestra que son préstamos, donativos o devoluciones debidamente documentadas.
Usar conceptos genéricos como “pago” o “varios” tampoco protege ante una revisión. El SAT analiza frecuencia, origen y destino del dinero, no solo la descripción.
Mover dinero entre cuentas propias no es invisible. Si el flujo no coincide con lo declarado, también puede generar dudas. Lo mismo ocurre con la idea de que las transferencias hechas en fines de semana no se revisan; todas quedan registradas.
Finalmente, es un error pensar que si no hay factura no hay obligación fiscal, o que el banco no comparte información con el SAT. Las instituciones financieras están obligadas por ley a reportar operaciones.

¿Cómo evitar problemas con el SAT por transferencias?
La recomendación principal de las autoridades es mantener coherencia entre ingresos, transferencias y declaraciones. Documentar préstamos, donativos y devoluciones, emitir facturas cuando corresponda y evitar conceptos ambiguos o sensibles ayuda a reducir riesgos.
Más que miedo, el enfoque del SAT apunta a orden y trazabilidad del dinero. Entender cómo funciona la vigilancia financiera es clave para mantener una salud fiscal estable y evitar revisiones innecesarias.


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