Cuando llega una notificación de la autoridad fiscal, una de las primeras preguntas que puede hacerse un contribuyente es por qué fue seleccionado para una revisión. Durante 2026, el SAT señala que sus procesos de fiscalización estarán enfocados principalmente en quienes presenten determinadas conductas consideradas de riesgo fiscal.

La estrategia busca utilizar los recursos disponibles de manera más eficiente y fortalecer la transparencia en las revisiones. Esto significa que no todas las personas serán revisadas de la misma manera, pero sí existen operaciones y comportamientos que pueden llamar la atención de la autoridad.

Entre los casos señalados aparecen operaciones con factureras, pérdidas fiscales recurrentes, ingresos no declarados y solicitudes de devoluciones improcedentes.

¿Cuáles son las 11 conductas que revisará el SAT?

El SAT contempla diferentes situaciones dentro de sus criterios de fiscalización para 2026. Entre las principales se encuentran:

  • Celebrar operaciones con factureras o nomineras.
  • Presentar pérdidas fiscales recurrentes.
  • Simular o abusar de deducciones.
  • Obtener ingresos que no sean declarados.
  • Abusar de estímulos fiscales.
  • Presentar diferencias entre lo que se importa o compra y lo que se vende.
  • Importar productos por debajo de precios de mercado e incumplir regulaciones o restricciones no arancelarias.
  • No pagar las retenciones correspondientes a los trabajadores.
  • Realizar operaciones con paraísos fiscales.
  • Solicitar devoluciones improcedentes.
  • Pagar, en tasa efectiva, menos impuestos de lo correspondiente al sector.

Estos puntos forman parte de los comportamientos que la autoridad considera dentro de sus procesos de fiscalización durante 2026.

Para un contribuyente, la importancia está en mantener consistencia entre sus operaciones, declaraciones y obligaciones. Una diferencia puede requerir una explicación o documentación que permita acreditar correctamente la información presentada.

¿El SAT hará menos auditorías durante 2026?

Los cambios anunciados también contemplan modificaciones en la manera de realizar algunas revisiones. En caso de detectar incumplimientos relacionados con el pago de impuestos, se plantea realizar únicamente una auditoría por contribuyente.

Además, durante las revisiones se solicitará una muestra de las partidas sujetas a análisis, en lugar de revisar necesariamente el 100 % de la información disponible.

Otro de los puntos señalados es que los procedimientos y criterios de fiscalización deberán aplicarse de manera uniforme en las diferentes oficinas del país.

La estrategia forma parte del Plan Maestro 2026 “Atención al contribuyente y fiscalización”, enfocado en fortalecer las acciones de atención y revisión.

Para quienes cumplen regularmente con sus obligaciones, el cambio también puede representar una razón para mantener mejor organizada su documentación y revisar que los datos reportados sean consistentes.

¿Qué pasará con las devoluciones de impuestos?

Además de los procesos de auditoría, el SAT informó sobre los tiempos promedio previstos para las devoluciones de impuestos.

En el caso de las personas físicas, la devolución se realizará en promedio en cinco días, mientras que para las empresas el promedio será de 30 días.

Estos tiempos promedio son distintos del plazo establecido legalmente, que puede llegar hasta 40 días hábiles. Por ello, no deben confundirse los tiempos promedio anunciados con una modificación del plazo previsto en la legislación.

La agilización de las devoluciones forma parte de las medidas que buscan mejorar la atención a los contribuyentes y hacer más eficientes algunos procesos relacionados con el cumplimiento fiscal.

¿Qué significa esto para los contribuyentes?

La lista de conductas no significa que una persona vaya a recibir automáticamente una auditoría por cometer alguna de ellas. Son criterios considerados por la autoridad dentro de sus procesos de fiscalización.

Por eso, durante 2026 conviene prestar atención a aspectos como los ingresos declarados, las deducciones utilizadas, las retenciones realizadas y la documentación que respalda las operaciones.

También es importante revisar que las compras, ventas e importaciones mantengan una relación coherente con la información presentada ante la autoridad.

El objetivo señalado por el SAT es concentrar la fiscalización en situaciones consideradas de mayor riesgo y, al mismo tiempo, optimizar los recursos utilizados para las revisiones.

Para los contribuyentes, conocer estos criterios permite entender mejor qué aspectos forman parte de la estrategia fiscal de 2026. La clave está en mantener información comprobable, declaraciones consistentes y documentación que respalde las operaciones realizadas.

Así, el SAT busca combinar una fiscalización enfocada en conductas de riesgo con procesos más ágiles para determinados trámites, especialmente las devoluciones de impuestos.