Tras la confusión que se generó en 2025 por versiones no oficiales sobre supuestas auditorías masivas, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) aclaró cómo y a quiénes aplicará los procesos de fiscalización en 2026.
La autoridad aseguró que no habrá revisiones generalizadas y que los procedimientos estarán enfocados en contribuyentes con conductas de riesgo fiscal previamente identificadas.
En un comunicado fechado el 5 de enero de 2026, el SAT explicó que estas acciones buscan fortalecer la transparencia, dar mayor certidumbre jurídica y aplicar criterios homogéneos en todo el país, tanto para personas físicas como para empresas.
¿Cómo serán las auditorías del SAT en 2026?
El SAT informó que las auditorías se realizarán bajo reglas más claras para evitar revisiones excesivas. Cada contribuyente solo podrá ser auditado una vez en caso de incumplimiento y las revisiones no abarcarán el total de la información, sino muestras específicas de partidas. Además, los criterios de fiscalización serán los mismos en todas las oficinas del SAT a nivel nacional.
Con este esquema, la autoridad busca que los procesos sean más predecibles y que los contribuyentes sepan con claridad qué puede ser revisado.
¿A quiénes se les harán las auditorías?
Las auditorías en 2026 estarán dirigidas principalmente a quienes presenten señales de riesgo fiscal. El SAT pondrá especial atención en operaciones con empresas factureras o nomineras, en pérdidas fiscales que se repiten año con año y en el uso indebido de deducciones o estímulos fiscales.
También se revisarán casos donde existan ingresos no declarados, inconsistencias entre lo que se importa, se compra y se vende, así como importaciones con precios por debajo del valor de mercado. Otros focos de atención serán la falta de pago de retenciones a empleados, operaciones con paraísos fiscales y solicitudes de devoluciones improcedentes.
Como parte de estas medidas, la autoridad fiscal anunció la publicación del Plan Maestro 2026 “Atención al contribuyente y fiscalización”. Este documento concentrará los lineamientos generales que regirán las auditorías y los procesos de atención fiscal durante el año.
El SAT también informó que los plazos promedio de devolución de impuestos serán menores al máximo legal. Para personas físicas, el tiempo estimado será de cinco días, mientras que para empresas será de alrededor de treinta días, ambos por debajo de los 40 días hábiles que marca la ley.

¿Por qué el SAT inicia una auditoría?
Desde 2019, el SAT ha reforzado su capacidad de fiscalización mediante la contratación de más auditores y el uso de tecnologías como inteligencia artificial y machine learning. Estas herramientas permiten cruzar información y detectar discrepancias relacionadas con defraudación fiscal, deducciones falsas, diferencias entre facturas y declaraciones, o pérdidas fiscales no justificadas.
Cuando el sistema detecta alguna de estas inconsistencias, la autoridad procede a solicitar una auditoría para revisar la situación fiscal del contribuyente.
¿Cómo saber si una auditoría es real?
La notificación de auditoría se envía a través del Buzón Tributario, por lo que es fundamental verificar su autenticidad. El SAT cuenta con un apartado específico en su portal para confirmar que la orden de fiscalización es válida y que fue emitida por la autoridad competente. En esta consulta se pueden revisar datos como el RFC del contribuyente, el nombre del auditor y el periodo que será revisado.
Derechos del contribuyente durante una auditoría
El SAT debe entregar un oficio donde se detalla qué aspectos serán revisados, así como una carta que explica los derechos del contribuyente auditado. Entre estos derechos se encuentra el recibir un trato respetuoso, contar con transparencia en la revisión de documentos y no entregar nuevamente información que ya esté en poder de la autoridad.
También se garantiza la posibilidad de corregir la situación fiscal y de conocer con claridad los hechos u omisiones que se vayan detectando durante el proceso.
Tipos de auditorías que puede aplicar el SAT
En una visita domiciliaria, la revisión se realiza en el domicilio fiscal del contribuyente y puede extenderse hasta por 12 meses. Durante este tiempo se levantan actas parciales y se otorga un plazo para corregir la situación fiscal antes del acta final.
En la revisión de gabinete, el SAT solicita documentos y estados de cuenta que deben entregarse en la oficina indicada. Tras analizar la información, la autoridad emite un oficio de observaciones y concede un plazo para aclarar o corregir.
En la revisión electrónica, todo el proceso se lleva a cabo a través del Buzón Tributario. El contribuyente debe enviar la información solicitada dentro del plazo establecido y, posteriormente, puede corregir su situación fiscal o pagar las diferencias determinadas.
Para evitar una auditoría, el SAT recomienda cumplir puntualmente con todas las obligaciones fiscales, revisar de forma constante la situación fiscal en su portal y sustentar correctamente las devoluciones de impuestos. También es clave conservar facturas, contratos y comprobantes que respalden las operaciones con clientes y proveedores.