Salir de un trabajo ya es bastante estresante como para además tener que adivinar cuánto te tienen que pagar. Sí, hablamos del famoso finiquito. Esa suma que debería reflejar lo que trabajaste, los días pendientes, tus vacaciones y hasta una parte del aguinaldo. Pero, ¿cuánto es? ¿Quién lo calcula? ¿Y cómo saber si lo que te están ofreciendo es lo correcto?
Aquí no hay lugar para la incertidumbre. Hoy puedes calcular finiquito en México en cuestión de minutos gracias a herramientas digitales que te evitan los enredos legales o las fórmulas complicadas. Y lo mejor: no necesitas ser contador ni pagarle a uno.
Primero, ¿qué es el finiquito?
El finiquito es el pago que te corresponde al finalizar una relación laboral, sin importar si fue por renuncia, despido justificado o fin de contrato. No es lo mismo que una liquidación, que aplica solo si te despiden sin justificación.
En tu finiquito debe aparecer todo lo que la empresa te debe hasta el último día trabajado: sueldo pendiente, vacaciones no tomadas, prima vacacional y parte proporcional del aguinaldo. Si no te están pagando alguno de estos conceptos, algo no está bien.
¿Por qué no deberías firmar a ciegas?
Más de uno ha aceptado lo que le ofrecen sin revisar, por nervios, presión o simplemente desconocimiento. Pero ojo: una vez que firmas, ya no hay mucho que hacer. Por eso es clave que llegues a esa conversación con información clara y, si es posible, con una cifra aproximada de lo que deberían pagarte.
¿La solución? Una calculadora de finiquito confiable, como la que ofrece Stori. Solo ingresas tu salario, fecha de ingreso y salida, y listo. En segundos tienes un estimado que puedes usar como referencia al momento de negociar o firmar.
Herramientas como esta te salvan
No necesitas instalar apps, ni crear cuentas, ni esperar correos. Desde la página de Stori puedes hacer tu cálculo directo y sin rodeos. La plataforma está diseñada para que cualquier persona pueda usarla, entienda el desglose y vea con claridad cuánto le toca.
La idea no es reemplazar a un abogado laboral, pero sí darte poder con información básica que te protege. Porque, seamos sinceros, nadie quiere que le paguen menos por desconocer sus derechos.
¿Y si no coincide lo que te ofrecen?
Si lo que calculaste y lo que te están dando no concuerda, puedes pedir explicaciones sin miedo. Estás en tu derecho. Y si no hay respuesta clara, siempre puedes acudir a la PROFEDET (la Procuraduría de la Defensa del Trabajo), donde asesoran gratuitamente.
Eso sí, no firmes ningún papel si tienes dudas. Una firma puede cerrar puertas que luego son difíciles de abrir, incluso si estás en desacuerdo con el monto.
Saber es poder, también en el trabajo
Calcular tu finiquito no es solo un trámite. Es una forma de proteger tu esfuerzo, de no dejar dinero sobre la mesa y de cerrar un ciclo laboral con la frente en alto. Muchas veces, los errores en estos pagos no son por mala fe, sino por desinformación. Pero si tú tienes las herramientas adecuadas, ya llevas ventaja.
Y recuerda: con plataformas como Stori, esa ventaja está a solo unos clics. Infórmate, haz el cálculo y llega preparado. Porque si algo mereces después de trabajar duro, es cobrar lo justo. Ni más, pero definitivamente, ni menos.


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