Un mensaje, una llamada o incluso un depósito inesperado pueden ser la puerta de entrada a un fraude que termina con tu cuenta en ceros. El llamado fraude por cancelación de crédito se ha vuelto cada vez más común en México y está relacionado con prácticas de phishing que buscan manipular a las víctimas para que entreguen su dinero por voluntad propia.
Casos como el de Mariana, una usuaria bancaria, evidencian lo fácil que es caer en este engaño, incluso cuando la situación parece real y proviene, supuestamente, de una institución bancaria como BBVA.
¿Qué es el fraude por cancelación de crédito?
Este tipo de fraude ocurre cuando delincuentes se hacen pasar por un banco y te informan que tienes un crédito aprobado o un depósito en tu cuenta. Luego, te piden “devolver” ese dinero para evitar cargos o cancelar el supuesto préstamo.
El problema es que ese dinero puede no ser real o formar parte de una estrategia fraudulenta. En muchos casos, los usuarios terminan transfiriendo su propio dinero a cuentas controladas por los estafadores.
Este esquema está vinculado al phishing, una técnica de robo de información donde los atacantes se hacen pasar por entidades legítimas para obtener datos sensibles como contraseñas, NIP o accesos bancarios.
¿Cómo engañan a las víctimas?
Mariana recibió una llamada donde le aseguraron que tenía un préstamo depositado en su cuenta. Aunque ella negó haberlo solicitado, al revisar su app bancaria encontró el dinero reflejado.
Para “cancelar” el crédito, le pidieron devolver el monto. Ella accedió y transfirió el dinero. El resultado fue devastador: su cuenta quedó vacía.
Cuando acudió al banco, le informaron que, al haber hecho la transferencia de forma voluntaria, el caso podía considerarse como “autorrobo”, lo que complica recuperar el dinero.
Especialistas señalan que en estos casos puede tratarse de depósitos con cheques sin fondos o movimientos temporales que después se revierten.

¿Por qué es tan difícil recuperar el dinero?
De acuerdo con expertos y organismos como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), cuando el usuario realiza una transferencia voluntaria, las posibilidades de recuperar el dinero disminuyen considerablemente.
Esto se debe a que no hubo una vulneración directa del sistema bancario, sino una manipulación psicológica conocida como ingeniería social.
Las autoridades señalan que estos fraudes han crecido de forma acelerada. Tan solo en 2024 se estimaron más de 6 millones de casos en el país, lo que refleja el tamaño del problema.
¿Cómo operan los ciberdelincuentes?
El fraude suele comenzar con un mensaje, llamada o correo que aparenta ser del banco. En este primer contacto, los delincuentes buscan generar confianza o miedo, mencionando cargos no reconocidos o problemas de seguridad.
Después, inducen a la víctima a dar clic en enlaces falsos, descargar aplicaciones maliciosas o proporcionar datos personales.
En etapas posteriores, concretan el fraude solicitando transferencias o accesos a cuentas. Todo el proceso está diseñado para que la víctima actúe bajo presión y sin verificar la información.
Recomendaciones para proteger tu dinero
Autoridades como la Policía Cibernética y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomiendan mantener medidas básicas de seguridad para evitar caer en este tipo de engaños.
Es fundamental usar contraseñas seguras y cambiarlas periódicamente, así como activar la verificación en dos pasos en aplicaciones bancarias y correos electrónicos.
También es importante evitar descargar aplicaciones desconocidas, no compartir datos sensibles como NIP o CVV, y desconfiar de cualquier enlace sospechoso, incluso si parece provenir del banco.
El uso de redes WiFi públicas para operaciones bancarias representa otro riesgo importante, al igual que dejar sesiones abiertas en dispositivos compartidos.
¿Qué hacer si ya fuiste víctima de este fraude?
Si detectas una situación sospechosa o ya realizaste una transferencia, lo primero es mantener la calma y evitar seguir instrucciones de los posibles estafadores.
Debes contactar directamente a tu banco para verificar la información y reportar el incidente. También es recomendable denunciar ante la Policía Cibernética y acudir al Ministerio Público.
La Condusef puede brindarte orientación y apoyo en el proceso, aunque la resolución dependerá de la investigación del caso.
Registrar todos los detalles, mensajes, números telefónicos, aplicaciones descargadas, puede ser clave para avanzar en la denuncia.


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