La inflación en México finalmente dio una pausa después de tres meses consecutivos de aumentos. Durante la segunda quincena de abril de 2026, el alza general de precios mostró una moderación que impactó directamente en algunos productos básicos y servicios que forman parte del gasto diario de millones de familias mexicanas.
De acuerdo con datos publicados por Inegi, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación mensual de 0.20%, mientras que la inflación anual se ubicó en 4.45%. Aunque la cifra sigue por encima del objetivo del Banco de México, representa una desaceleración frente a meses anteriores, cuando los precios mostraban mayores presiones.
El dato llega en medio de un escenario complicado para el bolsillo de los hogares, donde alimentos, transporte, vivienda y servicios siguen absorbiendo gran parte del ingreso familiar.
Productos que bajaron de precio durante abril de 2026
Entre los productos y servicios que registraron una disminución en sus precios destacaron principalmente la electricidad, el tomate verde y el pollo, productos que ayudaron a contener parcialmente el avance de la inflación.
En el caso de la electricidad, el ajuste respondió al inicio del programa de tarifas eléctricas de temporada cálida aplicado en 18 ciudades del país. Este subsidio busca reducir el impacto del consumo elevado de energía durante las olas de calor que afectan distintas regiones de México.
El tomate verde y el pollo también mostraron bajas que beneficiaron directamente a los consumidores, especialmente en mercados y supermercados donde ambos productos forman parte frecuente de la canasta básica.
Sin embargo, aunque algunos precios disminuyeron, otros alimentos continuaron presionando el gasto familiar.

Los productos que más subieron y siguen golpeando el bolsillo
El jitomate volvió a convertirse en uno de los productos con mayor incremento de precio durante abril. A este aumento se sumaron la papa, otros tubérculos y el chile serrano, alimentos esenciales para muchas familias mexicanas.
Además, el costo relacionado con vivienda propia también presentó aumentos, reflejando que la presión inflacionaria todavía permanece activa en servicios y gastos estructurales.
Especialistas advierten que, aunque la inflación mostró una tregua temporal, los hogares aún enfrentan un entorno de precios elevados acumulados desde los últimos años.
¿Qué significa que la inflación “se desacelere”?
Cuando la inflación baja no significa necesariamente que todo sea más barato. Lo que ocurre es que los precios siguen aumentando, pero a un ritmo menor que en meses anteriores.
Por ejemplo, si un producto subía rápidamente cada mes y ahora lo hace más lentamente, la inflación se desacelera, aunque el precio final continúe siendo alto.
Este fenómeno explica por qué muchas personas todavía sienten presión económica pese al reporte positivo del Inegi.
Inflación subyacente
Uno de los indicadores más vigilados por economistas es la inflación subyacente, que excluye productos con precios más volátiles como energéticos y algunos alimentos.
Durante abril, este componente aumentó 0.31% mensual. Tanto mercancías como servicios mantuvieron incrementos, lo que indica que todavía existen presiones persistentes en el consumo cotidiano.
En contraste, el componente no subyacente retrocedió 0.18%, impulsado principalmente por la reducción en energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno.
Errores financieros que pueden empeorar el impacto de la inflación
En un entorno donde el costo de vida sigue aumentando, expertos internacionales advierten que existen errores comunes que terminan afectando aún más las finanzas personales.
Uno de ellos es pensar que se necesita mucho dinero para comenzar a ahorrar o invertir. Especialistas señalan que el verdadero factor que ayuda a proteger el dinero frente a la inflación es la constancia y el tiempo.
Otro error frecuente es guardar efectivo en casa por desconfianza hacia instituciones financieras. Aunque muchas personas consideran que esto es más seguro, el dinero pierde valor constantemente cuando no genera rendimientos.
También preocupa la falta de educación financiera. Expertos sostienen que entender cómo funciona el dinero ya no es opcional, especialmente en momentos donde los precios continúan subiendo y el poder adquisitivo se reduce.
Aunque abril mostró una ligera moderación, analistas consideran que la inflación seguirá siendo uno de los principales retos económicos durante 2026. El comportamiento de alimentos, energéticos, tipo de cambio y fenómenos climáticos podría volver a generar presiones en distintos productos básicos.


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