Tener una deuda elevada en la tarjeta de crédito no significa que automáticamente puedas ser embargado o ir a prisión, pero dejar de pagar sí puede encarecer el adeudo, afectar tu historial y complicar el acceso a nuevos financiamientos. La clave está en actuar antes de que el problema crezca.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI) 2023, elaborada por el INEGI y la Condusef, 36.2% de los mexicanos de 18 años o más tenía algún tipo de deuda. Además, 17.1% consideró que su nivel de endeudamiento era alto o excesivo.
¿Qué pasa si debes mucho en una tarjeta de crédito?
La Condusef considera que existe sobreendeudamiento cuando las obligaciones financieras superan la capacidad económica de una persona. Entre las causas más comunes están utilizar demasiado la tarjeta de crédito, pagar únicamente el mínimo, perder ingresos o enfrentar gastos inesperados.
Uno de los principales problemas aparece cuando el usuario deja de liquidar el saldo para evitar intereses. Mientras exista una cantidad pendiente, pueden generarse intereses y otros cargos, haciendo que la deuda tarde más tiempo en desaparecer.
Pagar solamente el mínimo puede mantener la cuenta al corriente, pero una parte importante del dinero se destina a intereses, comisiones y otros costos, mientras que una proporción menor reduce el capital. Por eso, la Condusef recomienda recurrir a esta opción únicamente cuando no exista otra alternativa.
También conviene revisar el Costo Anual Total (CAT), ya que permite comparar el costo de diferentes tarjetas al considerar no solamente la tasa de interés, sino también otros cargos asociados al financiamiento.
¿La deuda puede afectar tu Buró de Crédito?
Cuando existen atrasos en el pago de la tarjeta de crédito, la institución financiera puede reportarlos a las Sociedades de Información Crediticia, como Buró de Crédito o Círculo de Crédito.
Esto no significa estar en una supuesta “lista negra”. Lo importante es el comportamiento registrado: los pagos puntuales ayudan a construir un historial favorable, mientras que los incumplimientos pueden dificultar posteriormente conseguir una tarjeta de crédito, un crédito automotriz, hipotecario o personal.
Con el paso del tiempo también pueden aparecer intereses moratorios, cargos adicionales y gestiones de cobranza.
¿Cómo salir de una deuda de tarjeta de crédito?
De acuerdo con Mercado Libre, el primer paso es dejar de utilizar la tarjeta de crédito mientras se busca una solución. Continuar haciendo compras con un saldo que ya no puedes cubrir puede agravar el problema.
Después, revisa tu estado de cuenta para conocer exactamente cuánto debes, cuál es el pago mínimo, la tasa de interés y la fecha límite. Con esta información puedes comunicarte con el banco antes de caer en incumplimiento y preguntar por alternativas de reestructura, pagos fijos o ampliación del plazo.
Si tienes varias tarjetas, una estrategia es dirigir el dinero adicional hacia la deuda que tenga la tasa de interés más alta, mientras mantienes los pagos correspondientes en las demás. Este método, conocido como avalancha, puede reducir el costo total de los intereses.
Otra alternativa es comenzar por la deuda más pequeña para liberar rápidamente una obligación y después utilizar ese dinero para la siguiente.
¿Conviene aceptar una quita?
Una quita puede permitir liquidar una parte de la deuda por un monto menor al saldo original, pero debe considerarse como una opción de último recurso.
Al negociar una reducción de la deuda, el acuerdo puede quedar registrado en el historial crediticio y afectar la posibilidad de obtener nuevos financiamientos. Antes de aceptar cualquier propuesta, conviene conocer sus consecuencias y solicitar por escrito las condiciones del convenio.
La Condusef también cuenta con herramientas como la Calculadora de Pagos Mínimos, que permite dimensionar cuánto tiempo y dinero puede requerir liquidar una tarjeta de crédito pagando únicamente la cantidad mínima.
¿Qué hacer para no volver a endeudarte?
Una vez que hayas establecido un plan para liquidar las tarjetas, es importante ajustar el presupuesto mensual. Antes de realizar una compra a crédito, calcula cuánto puedes pagar realmente sin comprometer gastos básicos.
También es recomendable revisar periódicamente el estado de cuenta, conocer la tasa y el CAT, evitar disponer efectivo con la tarjeta cuando las condiciones sean costosas y no contratar nuevas líneas mientras estás intentando reducir tus deudas.
Tener una deuda grande no significa que hayas perdido el control para siempre. Cuanto antes suspendas las compras, conozcas el monto real del adeudo y negocies con la institución financiera, mayores serán las posibilidades de reducir el costo y proteger tu historial crediticio.


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