sábado, febrero 28, 2026

Confianza del consumidor aleja el sueño de vivienda propia

Confianza del consumidor revela pesimismo para comprar casa en México

Confianza del consumidor es hoy uno de los principales indicadores que explican por qué el sueño de tener casa propia se está alejando para millones de mexicanos. Aunque la mayoría de la población aspira a adquirir una vivienda, el panorama económico, los altos precios y los salarios insuficientes han generado un clima de pesimismo e incertidumbre que se refleja claramente en los datos oficiales.

Los mexicanos se muestran poco optimistas sobre la posibilidad de comprar, construir o remodelar una vivienda en el corto y mediano plazo, en un contexto donde perciben que la situación económica familiar y nacional es cada vez más complicada.

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Confianza del consumidor cae a su nivel más bajo

El Indicador de Confianza del Consumidor (ICC), que mide la percepción de los hogares sobre la posibilidad de adquirir una vivienda en los próximos dos años, registró una caída de 2.1 puntos en diciembre, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Con este retroceso, el indicador acumuló cuatro bajas anuales consecutivas y se ubicó en su menor nivel desde noviembre de 2023, confirmando una tendencia negativa que se ha mantenido durante el último año.

Especialistas señalan que esta caída no es aislada. La confianza del consumidor en general ha hilado 12 descensos anuales consecutivos, lo que refleja una actitud cada vez más cautelosa por parte de los hogares mexicanos ante el futuro económico.

Pesimismo económico entre hogares mexicanos

De acuerdo con Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex, persiste un sentimiento pesimista entre los consumidores, impulsado por el deterioro en la evaluación de la economía del país, tanto en su situación actual como en las expectativas futuras.

Este contexto impacta directamente en decisiones de largo plazo como la compra de una vivienda, que requiere estabilidad laboral, ingresos constantes y confianza en la evolución de la economía.

Cuando los hogares perciben riesgo o incertidumbre, tienden a posponer compromisos financieros de gran magnitud, aun cuando el deseo de contar con patrimonio propio siga presente.

Sí quieren casa, pero no les alcanza

Pese al entorno adverso, el deseo de tener vivienda propia continúa siendo fuerte. El 76% de los mexicanos aspira a tener su casa, y 68% considera difícil sentirse seguro en la vida sin este patrimonio, según datos del Ipsos Housing Monitor.

Sin embargo, el problema principal es el acceso. 71 de cada 100 personas menores de 35 años consideran que hoy es más difícil comprar o rentar una vivienda que en la época de sus padres. Incluso, 55% de quienes actualmente rentan creen que nunca podrían costear una casa.

Esta brecha entre aspiraciones y realidad económica es uno de los factores que más inciden en la caída de la confianza del consumidor.

Altos precios y tasas elevadas frenan el acceso

El análisis de Ipsos identifica varias razones por las cuales los mexicanos consideran difícil adquirir una vivienda. Entre las más relevantes destacan los altos precios de las propiedades, señalados por 53% de los encuestados, seguidos de las tasas de interés elevadas (39%) y el aumento acelerado del costo de construcción (32%).

Otros factores que influyen son la mala calidad de algunas viviendas (27%) y la escasez de vivienda social (14%), lo que limita las opciones para personas con ingresos medios y bajos.

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Salarios insuficientes frente al precio de la vivienda

El ingreso es otro de los grandes obstáculos. En la primera mitad de 2025, el precio promedio de una vivienda en México fue de 1.86 millones de pesos, con un incremento anual de 8.4%, según la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF).

Para adquirir una propiedad de ese valor, con un enganche de 10% y un plazo de 20 años, una persona debe comprobar ingresos mensuales de entre 38 mil y 58 mil pesos, de acuerdo con simulaciones de la Condusef. La mensualidad puede oscilar entre 18,500 y 21,800 pesos, un monto inaccesible para la mayoría de los trabajadores.

Pocos mexicanos ganan lo suficiente

Durante el tercer trimestre de 2025, había 59.5 millones de personas ocupadas en el país. De ellas, solo 465,290 ganaban más de cinco salarios mínimos al mes, el nivel necesario para aspirar a una vivienda promedio.

Otro grupo, de 1.35 millones de personas, percibía entre tres y cinco salarios mínimos, lo que apenas les permitiría acceder a un crédito, muchas veces compartiendo la deuda con otra persona.

Informalidad laboral agrava el problema

Expertos señalan que la informalidad laboral, que supera el 50% de la fuerza laboral, es un factor clave. Según Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base, este fenómeno se traduce en bajos salarios y falta de prestaciones, lo que limita el acceso a créditos hipotecarios.

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Un sueño que se posterga

La caída en la confianza del consumidor muestra que, aunque el anhelo de tener casa propia sigue vivo, las condiciones económicas actuales hacen que ese objetivo se perciba cada vez más lejano. Sin mejoras en ingresos, acceso al crédito y oferta de vivienda asequible, el sueño de la vivienda propia continuará postergándose para millones de familias mexicanas.

Redacción Mercados
Redacción Mercados
Unidad de análisis económico y financiero de La Verdad Noticias. Un equipo dedicado a desglosar las tendencias de mercado, inversiones y economía personal con rigor y claridad para el contexto latinoamericano
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