Condusef. Imagina revisar tu aplicación bancaria una mañana y descubrir un movimiento que no reconoces. No recuerdas haber realizado esa compra, enviado una transferencia o utilizado tu tarjeta en determinado establecimiento. Para miles de mexicanos, este escenario dejó de ser una posibilidad lejana y se convirtió en una preocupación cada vez más frecuente. La Condusef reportó un importante incremento en las reclamaciones relacionadas con operaciones financieras que los usuarios aseguran no haber realizado.
Entre enero y julio de 2026, los usuarios de servicios financieros presentaron 42 mil 791 reclamaciones por cargos, consumos y transferencias no reconocidas, cifra que representa un incremento de 18.1% frente a las 36 mil 222 registradas durante el mismo periodo de 2025. El dato muestra cómo las estafas y operaciones financieras no reconocidas continúan representando uno de los principales riesgos para quienes utilizan servicios bancarios digitales.
Condusef identifica los fraudes que más aumentaron
Dentro de las reclamaciones relacionadas con posibles fraudes, los consumos no reconocidos fueron los que registraron el mayor crecimiento. Entre enero y julio de 2026 se contabilizaron 21 mil 306 casos, 27.7% más que los 16 mil 685 reportados durante los primeros siete meses de 2025.
Las transferencias electrónicas no reconocidas también aumentaron considerablemente, con 9 mil 130 reclamaciones, un crecimiento de 16.5%. A ellas se sumaron 5 mil 297 consumos por Internet que los usuarios desconocieron, 7.9% más que un año antes. Los cargos no reconocidos en cuenta alcanzaron 4 mil 245 reclamaciones, mientras que los casos relacionados con disposiciones de efectivo no reconocidas en cajeros disminuyeron 4.8%, al pasar de 2 mil 750 a 2 mil 617.
La dimensión del problema se aprecia todavía mejor al observar todas las reclamaciones recibidas por el organismo. En los primeros siete meses de 2026, la Condusef registró 103 mil 417 reclamaciones de usuarios de servicios financieros, 16.8% más que las 88 mil 505 contabilizadas durante el mismo periodo de 2025.
Las nuevas estafas digitales también preocupan
El crecimiento de la banca digital ha hecho que muchas operaciones puedan realizarse en cuestión de segundos, pero esa misma facilidad también es aprovechada por los delincuentes. Las llamadas aplicaciones de “crédito express” son una de las modalidades que han generado preocupación, especialmente cuando prometen entregar préstamos inmediatos a cambio de depósitos anticipados.
Otra señal de alerta son las denominadas “inversiones milagro”, que prometen ganancias extraordinarias en periodos demasiado cortos. La recomendación es desconfiar de cualquier oferta que garantice rendimientos elevados sin explicar claramente los riesgos, condiciones y características del producto financiero.
El problema no siempre comienza con una vulneración tecnológica. En muchos casos, los estafadores utilizan llamadas, mensajes, páginas falsas o aplicaciones para generar confianza y conseguir que la propia víctima entregue información, códigos de seguridad o autorice una operación. Por eso, la seguridad bancaria también depende de reconocer las señales de una posible estafa.
¿Qué hacer ante un cargo o transferencia no reconocida?
Cuando aparece una operación desconocida, lo más importante es actuar rápidamente. El usuario debe revisar sus movimientos, comunicarse con su institución financiera mediante canales oficiales y presentar la reclamación correspondiente. También resulta conveniente conservar capturas, comprobantes, mensajes y cualquier evidencia relacionada con la operación.
Nunca se deben proporcionar contraseñas, códigos de autenticación o datos bancarios a personas que contacten al usuario inesperadamente. Tampoco conviene descargar aplicaciones financieras desde enlaces recibidos por mensajes o redes sociales sin verificar primero su autenticidad.
Además, activar notificaciones bancarias permite detectar movimientos prácticamente en tiempo real. Esta medida puede marcar la diferencia entre identificar una operación sospechosa inmediatamente o descubrirla días después.
Los datos muestran que el fraude financiero continúa evolucionando al mismo ritmo que la tecnología. Frente a este escenario, revisar periódicamente las cuentas, desconfiar de ofertas demasiado buenas para ser verdad y utilizar únicamente canales oficiales son hábitos esenciales. La Condusef se mantiene como una referencia para los usuarios que necesitan orientación y defensa ante problemas con instituciones financieras, pero la prevención comienza con cada operación que realizamos.


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