Economía de Japón registró una contracción de 0.4% durante el tercer trimestre del año, un descenso atribuido principalmente al impacto de los aranceles impuestos por Estados Unidos, según datos oficiales publicados este lunes. Aunque el retroceso es significativo, resultó ligeramente mejor que el 0.6% previsto por analistas y mercados, lo que da cierto respiro al gobierno recién conformado por la primera ministra Sanae Takaichi, quien ya prepara un paquete de estímulo económico para enfrentar la desaceleración.

Una caída influenciada por los aranceles de Estados Unidos
El golpe más fuerte provino del sector automotriz, una pieza clave para la economía japonesa. Los aranceles implementados por el presidente Donald Trump, que gravaron inicialmente a los autos japoneses con 27.5%, redujeron drásticamente la competitividad de las exportaciones del país asiático en su principal mercado: Estados Unidos.
La situación empeoró cuando la venta de vehículos japoneses hacia ese país cayó 24% interanual en septiembre, un desplome que afectó a una industria que por sí sola representa 8% del empleo total en Japón. La presión sobre este sector no solo afecta a las grandes automotrices, sino también a cientos de empresas proveedoras en la cadena de suministro que dependen del comercio exterior para mantener su operación.
Si bien Washington y Tokio lograron en julio un acuerdo para reducir los aranceles de Trump al 15%, desde el 25% inicialmente previsto, los efectos acumulados ya habían generado daños importantes a la actividad económica.
Primer trimestre negativo en más de un año
Los datos divulgados revelan que esta es la primera cifra negativa desde el primer trimestre de 2024, lo que marca una interrupción en la frágil recuperación que Japón venía mostrando tras años de crecimiento moderado.
El retroceso se produjo después de una expansión de 0.6% entre abril y junio, cifra revisada al alza desde el 0.5% inicialmente reportado. Este contraste evidencia la volatilidad económica que el país enfrenta ante factores externos, particularmente aquellos relacionados con su relación comercial con Estados Unidos.
A ello se suma la débil inversión residencial, otro de los factores que afectaron el desempeño económico del trimestre. La desaceleración en el sector inmobiliario refleja menor confianza del consumidor y de las empresas, un síntoma que preocupa a las autoridades económicas.
El gobierno de Sanae Takaichi se prepara para intervenir
El nuevo gobierno encabezado por Sanae Takaichi asumió en un contexto complejo, con la necesidad urgente de reforzar el crecimiento interno y estabilizar los sectores más vulnerables. Takaichi y su gabinete trabajan en un paquete de estímulo económico destinado a contrarrestar los efectos de los aranceles, impulsar la inversión y recuperar la confianza en el mercado.
Las medidas podrían enfocarse en una combinación de inversiones públicas, incentivos fiscales y apoyo directo a industrias afectadas por las restricciones comerciales. La administración también planea reforzar políticas de innovación y competitividad, con el objetivo de reducir la dependencia de sectores particularmente expuestos, como el automotriz.
Relación económico-comercial con Estados Unidos en tensión
Aunque Japón y Estados Unidos negociaron durante julio una reducción del arancel al 15%, la confianza entre ambos países continúa marcada por la incertidumbre. El gobierno estadounidense había previsto originalmente un impuesto de 25%, lo que generó meses de presión diplomática y preocupación en la industria japonesa.
La reciente decisión de Washington de flexibilizar parcialmente la medida ofrece cierto alivio, pero no detiene los efectos ya registrados en exportaciones, ventas y producción. Japón ahora se enfrenta a la necesidad de diversificar sus mercados y fortalecer su consumo interno para mitigar futuros riesgos derivados de decisiones unilaterales de sus socios comerciales.
Expertos señalan que la relación bilateral seguirá siendo un elemento determinante para la estabilidad económica japonesa durante los próximos meses, especialmente si la presión arancelaria continúa siendo utilizada como herramienta de negociación por parte de Estados Unidos.

Economía de Japón: Perspectivas para el cierre del año
A pesar del retroceso, algunos analistas se muestran cautelosamente optimistas. El hecho de que la contracción haya sido menor a la prevista da margen a que la economía japonesa repunte si las medidas de estímulo se aplican de manera oportuna y efectiva. No obstante, la recuperación dependerá en gran parte del desempeño del sector exportador y de la capacidad del gobierno para proteger la actividad interna.
La economía de Japón enfrenta un cierre de año marcado por desafíos externos, desaceleración global y presiones comerciales que ponen a prueba su resiliencia. Lo que ocurra en los próximos meses será clave para determinar si el país logra retomar la senda de crecimiento o si continúa enfrentando trimestres de debilidad económica.


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