Cómo México negoció el TLC y transformó su diplomacia comercial global

Cómo México negoció el TLC y transformó su diplomacia comercial global

Hace poco más de 30 años, México vivía una transformación histórica. Había dejado atrás décadas de sustitución de importaciones, un modelo económico que resultó en un crecimiento limitado y exportaciones centradas en materias primas. Con apenas cinco años en el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), el país enfrentaba una disyuntiva: ¿quién debía liderar la negociación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y Canadá?

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), con amplia experiencia diplomática, parecía la opción natural para conducir las negociaciones. Sin embargo, fue la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI) quien asumió la tarea. Aunque sin tradición diplomática, los jóvenes negociadores de SECOFI demostraron que la técnica y la preparación podían superar cualquier obstáculo.

La confusión sobre la diplomacia y el éxito de SECOFI

La discusión entre la SRE y SECOFI no era solo institucional, sino una reflexión sobre la naturaleza de la diplomacia. Según Nicholson en La Diplomacia, esta no es solo un arte político, sino una herramienta estratégica que depende de quien la emplee.

Los negociadores de SECOFI llevaron a cabo su tarea con una preparación técnica impecable y una actitud creativa. Lograron que México fuera considerado un socio comercial clave, incluso en un acuerdo que Donald Trump describió años después como “el peor tratado comercial jamás hecho”.

Del TLC al TMEC: superar la presión con estrategia

En 2017, México enfrentó el desafío de renegociar el TLC bajo la presión de un Donald Trump que exigía cambios drásticos. A pesar de las tensiones, México logró mantener sus intereses clave intactos. El TMEC, que según Trump estaba “sustentado en justicia y reciprocidad”, permitió que el comercio siguiera creciendo.

La clave del éxito fue una combinación de habilidades técnicas, coordinación con el sector privado y diplomacia estratégica en los tres países.

El poder de la narrativa: cómo México cambió su imagen

Un aspecto crucial fue el cambio de la narrativa sobre México. Históricamente visto como un país de mano de obra barata, México se posicionó como un socio confiable y sofisticado. Esto se logró con campañas mediáticas dirigidas a las élites políticas y económicas de Canadá y Estados Unidos, así como con estrategias diplomáticas enfocadas en los estados clave de la Unión Americana.

Este cambio no solo aseguró el éxito del TLC y el TMEC, sino que también consolidó a México como un actor relevante en la diplomacia comercial global.

Lecciones para el futuro: diplomacia, técnica y narrativa

El camino de México desde el TLC hasta el TMEC deja lecciones claras:

  • La técnica importa: La preparación y conocimiento profundo de los negociadores fueron clave para enfrentar presiones externas.
  • La diplomacia es acción: No se trata de instituciones, sino de estrategias bien ejecutadas.
  • La narrativa transforma: Cambiar la percepción sobre México fue crucial para ganar aliados internos y externos.

México, un David que aprendió a negociar con Goliaths

La historia de México en las negociaciones del TLC y el TMEC es una muestra de cómo un país puede transformar sus desafíos en oportunidades. Con técnica, estrategia y una narrativa sólida, México pasó de ser un aprendiz en el comercio global a un socio confiable y competitivo.

En un mundo cada vez más interconectado, estas lecciones son esenciales para enfrentar futuros desafíos y seguir construyendo una diplomacia exitosa.

¡Únete a nuestro canal en WhatsApp! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil.

Salir de la versión móvil