A finales de los años 90, el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari entendió que México debía redefinir su estrategia económica. En un viaje a Davos, Suiza, durante el Foro Económico Mundial, el panorama internacional dejó claro que Europa no sería el socio que México necesitaba. Fue en ese momento cuando Salinas tomó una decisión que cambiaría el rumbo del país: iniciar negociaciones para un tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá.
Este tratado, conocido como el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte), no solo transformó la economía mexicana, sino que también obligó al país a crear un sistema normativo para garantizar la competencia económica, sentando las bases para una economía más abierta y eficiente.
La negociación del TLCAN: Asimetrías y compromisos
El camino hacia el TLCAN comenzó con una palabra clave: asimetría. México, con una economía mucho más pequeña que la de sus socios norteamericanos, tuvo que negociar términos que reflejaran estas diferencias.
- Inicio de negociaciones: Formalmente, las conversaciones comenzaron en junio de 1991 y concluyeron en 1992.
- Firma del tratado: En agosto de 1992, los mandatarios de México, Estados Unidos y Canadá firmaron el TLCAN en Washington, D.C.
- Ratificación: A pesar de la oposición inicial del presidente estadounidense Bill Clinton, el tratado fue aprobado con acuerdos paralelos sobre temas laborales y ambientales en 1993.
El TLCAN entró en vigor el 1 de enero de 1994, marcando el inicio de una nueva era para las relaciones comerciales en América del Norte.
La Ley Federal de Competencia Económica: Un paso hacia la modernización
Uno de los compromisos del TLCAN fue la creación de un sistema normativo que garantizara la competencia económica en México. Así, en 1992 se promulgó la Ley Federal de Competencia Económica (LFCE), que prohibía prácticas monopólicas absolutas y relativas, y buscaba regular concentraciones anticompetitivas.
- Creación de un órgano regulador: Se estableció una comisión desconcentrada de la Secretaría de Industria y Comercio (Secofi), con autonomía técnica y operativa.
- Desafíos legales: A pesar de su autonomía declarada, la comisión carecía de personalidad jurídica propia, lo que limitaba su independencia real.
- Errores de técnica jurídica: La ley adoptó elementos de la legislación estadounidense, como la Ley Clayton, sin considerar las diferencias entre los sistemas legales de ambos países.
Impacto y primeros casos emblemáticos
A pesar de sus limitaciones, la nueva ley marcó el inicio de una política pública esencial para la economía mexicana: la promoción de la competencia.
- Primeros logros: La comisión inició procesos legales contra monopolios nacionales, sentando un precedente para la regulación económica en el país.
- Significado histórico: Aunque los resultados iniciales fueron modestos, establecieron las bases para una política económica que prioriza la rivalidad entre agentes económicos como motor de eficiencia.
El testimonio directo de uno de los primeros actores clave en esta historia, el Director General de Asuntos Jurídicos y Contenciosos, revela los retos y logros de esta etapa fundacional.
El TLCAN y su legado en la economía mexicana
La entrada en vigor del TLCAN transformó a México en múltiples frentes:
- Crecimiento del comercio: Las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos se dispararon, fortaleciendo sectores como el automotriz y el manufacturero.
- Apertura económica: México pasó de ser una economía cerrada a convertirse en un participante clave en el comercio global.
- Competencia económica: La implementación de la LFCE ayudó a reducir prácticas monopólicas, aunque el camino hacia una regulación eficiente aún enfrenta desafíos.
Desafíos actuales y lecciones del pasado
A más de tres décadas del inicio del TLCAN, México sigue enfrentando retos para consolidar un sistema de competencia económica robusto y eficiente.
- Fortalecer la autonomía regulatoria: Las instituciones encargadas de supervisar la competencia económica deben contar con plena independencia del poder ejecutivo.
- Adaptar las leyes a la realidad nacional: La legislación debe reflejar las particularidades de la economía mexicana, sin depender exclusivamente de modelos extranjeros.
- Promover la transparencia: Garantizar procedimientos administrativos claros y accesibles para fortalecer la confianza en el sistema regulador.
Un tratado que definió el rumbo de México
El TLCAN fue mucho más que un acuerdo comercial; fue un catalizador para la modernización económica y la creación de políticas públicas esenciales como la competencia económica. Aunque sus inicios estuvieron marcados por errores y limitaciones, el tratado sentó las bases para un México más integrado en el comercio global.
El legado del TLCAN es un recordatorio de que el cambio estructural requiere tiempo, esfuerzo y compromiso continuo, pero sus efectos positivos pueden transformar a un país para siempre.
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