viernes, enero 2, 2026

Tánger ruge por un GP; Barcelona tiembla ante amenaza africana

Un megaproyecto de $1.2 mil millones en Tánger posiciona a Marruecos como un serio contendiente para albergar un Gran Premio de Fórmula 1. Mientras la F1 sueña con África, la histórica cita de Barcelona ve su futuro seriamente

El Gran Circo de la Fórmula 1, siempre en busca de nuevos horizontes y mercados emergentes, ha puesto sus ojos en el continente africano, ausente del calendario oficial desde hace más de tres décadas.

En esta carrera por seducir a la máxima categoría del automovilismo, Marruecos ha irrumpido con una propuesta faraónica: un complejo de $1.2 mil millones en las cercanías de Tánger, diseñado no solo para albergar carreras de F1, sino también eventos del WEC y MotoGP, complementado con un parque temático, un centro comercial de lujo, hoteles y una marina.

Este ambicioso plan, que ya cuenta con $800 millones de inversión privada asegurada, promete la creación de unos 10,000 empleos y está liderado por una figura con pedigrí en la F1: Eric Boullier, exjefe de equipos como McLaren y Lotus.

África en el radar de Domenicali: El continente perdido

El CEO de la F1, Stefano Domenicali, ha confirmado públicamente que está en conversaciones con tres países africanos, entre los que se han mencionado Sudáfrica y Ruanda, además de la emergente candidatura marroquí. La visión de Liberty Media, propietaria de la F1, es clara: expandir la huella global de la categoría, y África representa un mercado con un potencial de crecimiento significativo.

Boullier considera que el proyecto de Tánger, por su infraestructura planeada y su proximidad a Europa, sería un «mejor ajuste» que sus competidores africanos. La viabilidad logística, con el puerto de Tánger Med facilitando el transporte de material para los equipos, es un punto a favor. Si el gobierno marroquí otorga la aprobación final, Boullier estima que la pista podría estar operativa en tan solo tres años.

Barcelona: Entre la tradición y la incertidumbre

Mientras Marruecos sueña en grande, en España, concretamente en Cataluña, la preocupación crece. El Circuit de Barcelona-Catalunya, un trazado histórico y habitual en el calendario de la F1 desde 1991 , ve su futuro más incierto que nunca. Su contrato actual con la F1 expira en 2026, mismo año en que Madrid debutará con el Gran Premio de España en un circuito urbano. Esto significa que, en el mejor de los casos, Barcelona tendría que negociar su permanencia bajo un nuevo nombre, como «Gran Premio de Cataluña», o enfrentar la posibilidad real de desaparecer del calendario.

Los organizadores catalanes, conscientes de la amenaza, están en plenas negociaciones, aunque mantienen un perfil bajo y discreto, similar al que les permitió renovar con MotoGP. En un intento por reforzar su posición y apelar al valor histórico y al apoyo local, han nombrado a la leyenda española Fernando Alonso como embajador del circuito. Alonso ha sido claro: considera «imperativo» que el Circuit de Barcelona-Catalunya permanezca en la F1 por sus instalaciones y su tradición. Para atraer al público local y demostrar su vitalidad, se ha organizado un Fan Village en la Plaça de Catalunya de Barcelona con múltiples actividades.

El juego de poder de la F1: ¿Expansión a costa de la historia?

La situación actual refleja una dinámica de poder donde la F1 utiliza el interés de nuevas sedes para presionar a los circuitos tradicionales o, simplemente, para optar por ofertas económicamente más ventajosas. Los proyectos como el de Tánger, con fuerte respaldo de inversión y promesas de instalaciones de vanguardia y experiencias turísticas integrales, son altamente atractivos para la F1 moderna, que busca maximizar ingresos y espectáculo.

La pregunta que surge es si esta expansión global, legítima en su búsqueda de crecimiento, debe hacerse a expensas de circuitos con una rica herencia en el deporte. La posible pérdida del Gran Premio en Barcelona sería un golpe significativo para la afición española y para la economía local.

Por otro lado, llevar la F1 de vuelta a África sería un hito para Stefano Domenicali, pero la forma en que se gestione este equilibrio entre nuevos mercados y sedes tradicionales definirá parte de su legado.

La batalla por un lugar en el codiciado calendario de la F1 está en pleno apogeo. Marruecos ha lanzado un órdago con su proyecto en Tánger. Barcelona, aferrada a su historia y al apoyo de sus leyendas, lucha por sobrevivir. El veredicto final, como siempre en la F1, dependerá de una compleja mezcla de factores deportivos, económicos y, cada vez más, geopolíticos.

Giovanna Cancino
Giovanna Cancino
Giovanna Cancino es una experimentada profesional de la comunicación, Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Con más de una década de trayectoria en medios impresos y digitales, se ha consolidado como reportera y editora. Su profundo conocimiento se refleja en sus colaboraciones en la sección deportiva 'Sport Judge', así como en las importantes secciones Nacional e Internacional, asegurando una cobertura fiable y relevante para nuestros lectores.
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