La llegada de la escudería Cadillac a la parrilla de la Fórmula 1 en 2026 ha estado marcada por una carrera contra el tiempo y la improvisación técnica. Uno de los mayores desafíos revelados por el equipo fue la carencia de componentes oficiales para sus pruebas aerodinámicas iniciales.
Al no contar con un acuerdo previo con el proveedor oficial, los ingenieros se vieron obligados a fabricar sus propios modelos para las simulaciones, lo que impactó directamente en el diseño del monoplaza que conducirán Sergio Pérez y Valtteri Bottas.
El desarrollo de un auto de Gran Premio depende de la precisión milimétrica de cada pieza, y las ruedas son el único punto de contacto con el asfalto. Durante la fase crítica de diseño en el túnel de viento, el equipo Cadillac F1 no dispuso de las gomas definitivas de la firma italiana.
Pat Symonds, consultor de ingeniería del proyecto, admitió que tuvieron que «adivinar» las dimensiones y el comportamiento de las carcasas, fabricando prototipos internos que no coincidían exactamente con el producto final entregado meses después.
Esta falta de suministros oficiales durante enero de 2025 generó un retraso en la optimización del flujo de aire alrededor del vehículo. Cuando finalmente recibieron los neumáticos reales, el equipo descubrió que la forma y deformación bajo carga eran distintas a sus suposiciones iniciales.
Este desajuste obligó a los ingenieros de Cadillac F1 a desechar semanas de trabajo y reconfigurar áreas clave de la carrocería para adaptarse a la realidad técnica impuesta por el proveedor único de la categoría reina.
Obstáculos en el túnel de viento de Cadillac F1
El uso de componentes no oficiales en el túnel de viento es un riesgo que pocos equipos de élite se permiten correr. Para Cadillac F1, esta fue una medida de supervivencia ante la burocracia de las inscripciones y los contratos comerciales.
Symonds explicó que, mientras el resto de las escuderías establecidas comenzaron el año con datos precisos, ellos operaron bajo una incertidumbre que los colocó, en sus propias palabras, «por detrás de los demás» en la curva de aprendizaje aerodinámico inicial.
La aerodinámica de un Fórmula 1 moderno es extremadamente sensible a la forma del neumático, que cambia constantemente según la velocidad y la presión. Al utilizar piezas fabricadas en casa, los datos obtenidos en los simuladores de Cadillac F1 mostraron discrepancias significativas al compararlos con las pruebas de pista reales.
Reajustar el mapa aerodinámico ha sido una tarea titánica para el personal técnico, quienes han trabajado turnos dobles en sus instalaciones para llegar listos a la temporada 2026.
A pesar de este contratiempo, la directiva del equipo, encabezada por Graeme Lowdon, mantiene un discurso optimista. En el paddock de Bahréin, se destacó que el progreso ha sido enorme considerando que hace menos de un año la inscripción del equipo ni siquiera estaba confirmada.
La capacidad de respuesta ante la crisis de los neumáticos internos demuestra la solidez financiera y técnica que respalda este ambicioso proyecto norteamericano que busca competir contra gigantes como Ferrari o Red Bull.
Preparación para el debut en el Gran Premio de Australia
La mirada de la escudería está puesta ahora en la segunda semana de entrenamientos de pretemporada en el circuito de Sakhir. Tras superar la etapa de los componentes improvisados, Cadillac F1 busca ahora extraer el máximo potencial de su motor y chasis.
El enfoque principal de los mecánicos será asegurar que la interacción entre la suspensión y los compuestos de Pirelli sea la adecuada, evitando el desgaste prematuro que suele castigar a los equipos debutantes con presupuestos limitados o diseños apresurados.
Sergio «Checo» Pérez y Valtteri Bottas han sido fundamentales en este proceso de ajuste fino. Ambos pilotos aportan una experiencia combinada de décadas, lo cual es vital para interpretar los datos de los sensores y contrastarlos con las sensaciones en el habitáculo del Cadillac F1.
Su labor en los test de Bahréin, que se celebran del 18 al 20 de febrero, definirá la configuración base con la que el equipo viajará a Melbourne para la carrera inaugural del 8 de marzo.
El cumplimiento de los plazos de entrega ha sido otro punto de orgullo para la organización. Mientras otros equipos históricos han sufrido para pasar las pruebas de choque o presentar sus autos a tiempo, la estructura de Cadillac F1 ha logrado cumplir con cada hito del calendario de la FIA.
La integración de sistemas complejos y la gestión de la cadena de suministro, a pesar de los tropiezos iniciales con los neumáticos, posicionan al equipo como una fuerza a seguir de cerca durante la primera mitad de la temporada.
Expectativas técnicas y reglamentarias para 2026
La normativa técnica de 2026 ha introducido cambios profundos en la unidad de potencia y la aerodinámica activa. Para un equipo nuevo como Cadillac F1, entender estos cambios mientras se resuelven problemas básicos de suministros ha sido una prueba de fuego.
La transparencia de la FIA en la implementación de estas reglas ha permitido que el equipo ajuste su rumbo, aunque la desventaja de no haber participado en las reuniones técnicas de años anteriores sigue siendo un factor que intentan mitigar con contrataciones de alto nivel.
La importancia de la veracidad en los datos de simulación no puede subestimarse. En la Fórmula 1 actual, el tiempo de pista es extremadamente limitado, lo que convierte al túnel de viento y al CFD (Dinámica de Fluidos Computacional) en las herramientas principales de desarrollo.
El error con los neumáticos caseros sirvió como una lección de humildad y rigor para el departamento de diseño de Cadillac F1, que ahora opera con protocolos mucho más estrictos para evitar cualquier suposición sobre las piezas de proveedores externos.

El apoyo de General Motors ha sido el pilar que ha permitido absorber los costos de estas re-optimizaciones. El compromiso de la marca es a largo plazo, buscando no solo participar, sino ganar en la categoría.
De igual forma, los aficionados interesados en las regulaciones deportivas pueden consultar la página oficial de la Federación Internacional del Automóvil para entender las restricciones técnicas que enfrentan los nuevos equipos.
El camino hacia el éxito para Cadillac F1 apenas comienza. Los «neumáticos falsos» quedarán en la historia del equipo como una anécdota de su resiliencia inicial. Si el monoplaza logra mostrar un ritmo competitivo en Australia, quedará demostrado que el talento humano y la ingeniería de precisión pueden superar incluso los inicios más accidentados.
El objetivo es claro: establecerse como un contendiente serio y llevar el nombre de la industria automotriz estadounidense a lo más alto del podio mundial.


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