La Fórmula 1 es sinónimo de velocidad, rivalidad y gloria. Pero más allá de los adelantamientos y la presión por cruzar la meta en primer lugar, existe un lado profundamente humano: el de los lazos que se tejen entre pilotos de diferentes generaciones. Historias donde la experiencia se comparte, la amistad florece y la rivalidad cede su lugar a la hermandad.
En este recorrido, revivimos 10 relaciones de mentoría que marcaron a la F1 y dejaron huella en la historia del automovilismo.
Lewis Hamilton y Kimi Antonelli
En 2025, Hamilton dejó Mercedes, pero no sin antes dejar un legado a Kimi Antonelli, su joven sucesor. Una nota manuscrita, consejos discretos y un gesto inolvidable en Spa, cuando levantó el ánimo del novato tras una difícil clasificación, demostraron que el siete veces campeón no solo deja trofeos, sino también inspiración.
Max Verstappen y Gabriel Bortoleto
Antes de llegar a la F1, Bortoleto ya contaba con un aliado inesperado: Max Verstappen. Unidos por la pasión por los simuladores, el holandés lo animó y defendió públicamente para abrirle puertas. Hoy, Bortoleto lo considera un ejemplo a seguir.
Sebastian Vettel y Mick Schumacher
El vínculo entre Vettel y el hijo de su ídolo, Michael Schumacher, va más allá de la pista. Desde consejos técnicos hasta apoyo personal, Vettel ha sido un amigo constante para Mick, manteniendo viva la conexión con la leyenda.
Fernando Alonso y Carlos Sainz
De ídolo de infancia a amigo cercano. Alonso no solo inspiró a Sainz a elegir la F1, sino que moldeó su mentalidad competitiva. Su relación sigue fuerte, entre cenas, risas y recuerdos.
Michael Schumacher y Sebastian Vettel
Schumacher vio en Vettel un reflejo de sí mismo. Le enseñó disciplina, mentalidad de campeón y a manejar la presión. Su unión se extendió fuera de las pistas, incluso dominando juntos la Carrera de Campeones.
Mika Häkkinen y Kimi Räikkönen
El bicampeón Häkkinen fue clave para que McLaren fichara a un joven Räikkönen. Le enseñó a moverse en el paddock y a gestionar la vida en la élite del automovilismo.
Ayrton Senna y Rubens Barrichello
Senna asumió un papel protector con su compatriota Barrichello, incluso visitándolo tras un accidente en 1994. Ese gesto marcó profundamente al joven piloto.
Niki Lauda y Alain Prost
Compañeros en McLaren, Lauda enseñó a Prost que las derrotas se superan mejor con una noche de risas que con días de amargura. Su relación se basó en respeto y confianza.
Graham Hill y Jackie Stewart
Hill tomó a Stewart bajo su ala en BRM, enseñándole no solo a ser campeón, sino a manejar el estatus y la elegancia de un piloto estrella.
Juan Manuel Fangio y Stirling Moss
El Maestro y su pupilo. Fangio inspiró a Moss a unirse a Mercedes solo para aprender de él. Su amistad trascendió la rivalidad, dejando una de las historias más entrañables de la F1.
En la Fórmula 1, la línea de meta no siempre marca el final. A veces, es el punto de partida de una amistad que dura toda la vida.


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