El defensa del Real Madrid, Raúl Asencio, se encuentra en el ojo del huracán legal, enfrentándose a un proceso penal por graves acusaciones de compartir un video sexual que involucra a una menor.
Este escándalo ha provocado «reacciones furiosas de los aficionados» en toda España y ha planteado serias preguntas para el club blanco. Asencio, de 22 años, y tres excompañeros de la cantera del Real Madrid (Andrés García, Ferrán Ruiz y Juan Rodríguez) están siendo acusados en este delicado caso.
El hecho ocurrió en junio de 2023
La investigación se deriva de un incidente ocurrido el 15 de junio de 2023 en Gran Canaria, donde un encuentro sexual consensuado entre jugadores y dos chicas, una de ellas menor de 16 años, fue supuestamente grabado sin consentimiento y posteriormente distribuido.
Es crucial destacar que Asencio está acusado solo de supuestamente compartir las imágenes, no de grabarlas o difundirlas él mismo, un detalle que resaltó en su declaración pública. Los posibles cargos incluyen la revelación de secretos sin consentimiento, la violación de la privacidad, la distribución de videos sin consentimiento, el reclutamiento/uso de menores con fines pornográficos y la posesión de pornografía infantil.
El escándalo ha provocado una ola de indignación entre los aficionados, con cánticos como «Asencio, a la cárcel» y «Asencio muere» escuchados en los estadios, llegando incluso a provocar la interrupción de una semifinal de la Copa del Rey.
Real Madrid emite comunicado
El Real Madrid emitió un breve comunicado en septiembre de 2023, reconociendo que los jugadores habían prestado declaración, pero desde entonces ha guardado silencio en gran medida, citando el principio de presunción de inocencia. El caso avanza ahora hacia el juicio, con Asencio manteniendo su inocencia con respecto a cualquier comportamiento que viole la libertad sexual.
Este caso trasciende un escándalo deportivo típico, entrando en el ámbito de graves acusaciones criminales que involucran a una menor. La respuesta cautelosa y legalmente orientada del Real Madrid (citando la presunción de inocencia) pone de manifiesto el delicado equilibrio que los clubes deben lograr entre los procesos legales, la indignación pública, la protección de su marca y la gestión del bienestar de los jugadores.
Aficionados como árbitros morales activos
Esto subraya las crecientes responsabilidades legales y éticas que recaen sobre las organizaciones deportivas. Las «reacciones furiosas de los aficionados» y la naturaleza extrema de los cánticos («Asencio, a la cárcel», «Asencio muere») demuestran que los aficionados no son consumidores pasivos, sino árbitros morales activos. Su voz colectiva puede afectar significativamente el estado mental de un jugador (Asencio «afectado») y ejercer una inmensa presión sobre el club, incluso influyendo en el desarrollo de los partidos.
Esto pone de relieve el papel cambiante del poder de los aficionados en el fútbol moderno. A pesar de la gravedad de las acusaciones y la protesta pública, Asencio sigue jugando para el Real Madrid, principalmente debido a una crisis de lesiones defensivas dentro del equipo. Esto crea un profundo dilema ético para el club, forzando una elección entre la necesidad competitiva y las implicaciones morales de alinear a un jugador que se enfrenta a tales cargos. Esta tensión es una fuente significativa de debate público y escrutinio mediático continuo.


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