viernes, enero 23, 2026

El Papa tenista: La pasión secreta de León XIV por el deporte blanco

El recién elegido Papa León XIV, antes conocido como Robert Prevost, ha sorprendido al mundo no solo por ser el primer pontífice estadounidense, sino también por su profunda afición al tenis, un pasatiempo que lo ha acompañado desde sus años en Perú. Este interés por el deporte blanco ofrece una perspectiva fascinante sobre la personalidad del nuevo líder de la Iglesia Católica, revelando un lado humano y cercano que resuena con las audiencias modernas.

Un amor nacido en las canchas peruanas

La pasión de Robert Prevost por el tenis se forjó durante su extenso periodo de servicio misional en Perú. Durante los más de 30 años que pasó en América del Sur, y particularmente en Perú, donde también obtuvo la ciudadanía, Prevost descubrió en el tenis no solo un ejercicio físico, sino también un complemento a su vida espiritual.

Este periodo significativo de su vida parece haber sido fundamental en el desarrollo de este interés deportivo. La consistencia de esta información en múltiples fuentes subraya la importancia de su tiempo en Perú en la formación de esta afición.

Es plausible que, al vivir en un entorno cultural diferente durante tanto tiempo, Prevost haya integrado aspectos de la vida local, y el deporte es a menudo una parte importante de la cultura.

Dada la probable audiencia de habla hispana de La Verdad Noticias, esta conexión con Latinoamérica podría generar una mayor identificación y interés en la historia.

En varias ocasiones, el ahora Papa León XIV ha compartido sus sentimientos sobre el tenis, describiéndose a sí mismo como un «gran aficionado al tenis» y un «jugador muy amateur».

En una entrevista publicada en augustinianorder.org hace algunos años, comentó: «Desde que dejé Perú, no he tenido muchas oportunidades de jugar, así que tengo muchas ganas de volver a la cancha».

La repetición de esta cita específica en diversas fuentes resalta su autenticidad y la profundidad de su anhelo por retomar la práctica del tenis. Que una figura de su importancia hable con tanta humildad sobre sus habilidades deportivas sugiere una cualidad personal notable.

Además, el hecho de que su amor por el tenis sea mencionado como un aspecto menos conocido de su vida añade un elemento de interés humano, revelando una faceta personal de un líder religioso de alto perfil.

Anécdotas de un «Jugador amateur»

La autodenominación constante de León XIV como un «jugador amateur» revela una humildad que podría ser bien recibida por una amplia audiencia. Esta modestia, unida a su pasión por el deporte, construye una imagen de un líder accesible y con los pies en la tierra.

Informes indican que incluso en su juventud fue un jugador amateur y que mantuvo la práctica del tenis de forma continua hasta hace poco tiempo. Esto sugiere que su afición no es reciente, sino una parte integral de su vida.

Además de su propia experiencia en la cancha, se ha reportado que el Papa León XIV es un gran admirador del tenista español Carlos Alcaraz. Esta conexión con una estrella contemporánea del tenis añade un elemento moderno y cercano a su imagen, especialmente para los aficionados al deporte. Conocer a su jugador favorito puede hacerlo aún más relatable para los entusiastas del tenis.

El tenis en el Vaticano: ¿Un nuevo pasatiempo Papal?

Es interesante notar que el interés de un Papa por los deportes no es un fenómeno nuevo. El Papa Juan Pablo II era conocido por su pasión por el esquí, llegando incluso a realizar escapadas secretas para practicarlo.

Por su parte, el Papa Benedicto XVI era un aficionado al fútbol, apoyando al Bayern Munich, y el Papa Francisco es un reconocido hincha del club argentino San Lorenzo, habiendo recibido incluso a jugadores del equipo en el Vaticano.

Más recientemente, el Papa Francisco felicitó públicamente a Italia tras la victoria de Jannik Sinner en el Abierto de Australia en 2024. Estos ejemplos históricos muestran que tener aficiones deportivas es algo que ha estado presente en el liderazgo de la Iglesia Católica, aunque el deporte específico varíe.

La noticia de la elección de un Papa aficionado al tenis generó una reacción notable en el mundo del deporte blanco. Durante el partido del italiano Fabio Fognini en el Abierto de Italia, se anunció la elección de Robert Prevost como Papa, y la noticia fue recibida con aplausos por el público presente en el Campo Centrale.

Incluso se mostró una foto del Papa León XIV en las pantallas del estadio. Este evento subraya el impacto inmediato y el interés que despertó la afición tenística del nuevo Papa dentro de la comunidad tenística. La coincidencia del anuncio con un torneo de tenis de alto nivel creó un vínculo fortuito que amplificó la noticia en los medios deportivos.

Más allá de la religión: El tenis como reflejo de una personalidad

La afición de León XIV por el tenis revela un lado más humano y accesible de su liderazgo religioso. Al igual que la pasión por el esquí del Papa Juan Pablo II, este interés deportivo ayuda a desmitificar la imagen del pontífice, mostrándolo como una persona con aficiones y pasatiempos. Además del tenis, se sabe que el Papa disfruta de la lectura, los paseos largos y pasar tiempo en la naturaleza.

Estas aficiones en conjunto pintan el retrato de una personalidad equilibrada y con diversos intereses. A pesar de ser descrito como un hombre discreto y reservado, su amor por el tenis parece ser una faceta que no ha ocultado, incluso expresando su pesar por la falta de tiempo para practicarlo tras su nombramiento como cardenal. Esta sinceridad sobre su afición demuestra la profundidad de su conexión con el deporte.

¿Veremos al Papa León XIV en las canchas?

La pregunta que surge naturalmente es si el Papa León XIV encontrará tiempo para practicar su deporte favorito en medio de las exigencias de su nuevo rol. Como él mismo expresó, tiene «muchas ganas de volver a la cancha».

Sin embargo, como se señaló, encontrar tiempo para jugar ya era difícil cuando era cardenal, y seguramente lo será aún más ahora que ha alcanzado la cima de la jerarquía de la Iglesia. La realidad de las responsabilidades papales probablemente limite significativamente su tiempo libre.

Giovanna Cancino
Giovanna Cancino
Giovanna Cancino es una experimentada profesional de la comunicación, Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Con más de una década de trayectoria en medios impresos y digitales, se ha consolidado como reportera y editora. Su profundo conocimiento se refleja en sus colaboraciones en la sección deportiva 'Sport Judge', así como en las importantes secciones Nacional e Internacional, asegurando una cobertura fiable y relevante para nuestros lectores.
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