Cada vez que pagas con un billete mexicano, llevas en la cartera una pequeña de algunos de los lugares más impresionantes del país y estos paisajes se puede observar en los sitios donde se encuentran, ideales para visitar en las vacaciones este verano.
Desde selvas mayas hasta santuarios de ballenas, pasando por desiertos volcánicos y canales centenarios, estos sitios reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO pueden recorrerse durante cualquier época del año. Si quieres conocer los escenarios que aparecen en los billetes mexicanos, aquí te contamos dónde están, cómo llegar y qué puedes hacer en cada uno.
Sian Ka’an, el paraíso que aparece en el billete de 20 pesos

El reverso del billete de 20 pesos muestra la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an, ubicada en la costa sur de Quintana Roo, muy cerca de Tulum. Se trata de uno de los espacios naturales más importantes del Caribe mexicano gracias a sus manglares, arrecifes, humedales y selva tropical.
Llegar resulta sencillo desde Cancún o Tulum por carretera. Una vez ahí, es posible contratar recorridos en lancha para observar manatíes, cocodrilos, tortugas marinas y una enorme variedad de aves que habitan la reserva.
Además de disfrutar del paisaje, los visitantes pueden practicar kayak, esnórquel y recorrer antiguos canales construidos por los mayas.
Xochimilco y el hogar del ajolote del billete de 50
El billete de 50 pesos rinde homenaje a Xochimilco, uno de los lugares más representativos de la Ciudad de México. Sus canales, chinampas y trajineras forman parte del patrimonio cultural de la humanidad y siguen conservando técnicas agrícolas utilizadas desde la época prehispánica.
Para visitarlo basta con trasladarse al sur de la capital, donde existen diversos embarcaderos desde los que parten las tradicionales trajineras.
Además del paseo, algunos recorridos permiten conocer proyectos de conservación del ajolote, especie endémica de México que también aparece ilustrada en el billete.

El espectáculo natural de la Mariposa Monarca del billete de 100
Cada invierno, millones de mariposas monarca llegan a los bosques de Michoacán y el Estado de México, un fenómeno que quedó inmortalizado en el billete de 100 pesos.
La mejor temporada para visitar la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca es entre noviembre y marzo, cuando los insectos cubren los árboles de oyamel formando uno de los espectáculos naturales más sorprendentes del planeta.
Desde la Ciudad de México el trayecto puede realizarse por carretera en aproximadamente tres horas hacia los principales santuarios, como El Rosario o Sierra Chincua.

Reserva de la Biosfera El Pinacate en el billete de 200
El billete de 200 pesos muestra la Reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar, localizada en Sonora, muy cerca de Puerto Peñasco. Este paisaje volcánico llamó la atención incluso de la NASA, cuyos astronautas entrenaron ahí durante la década de los sesenta por la similitud del terreno con la superficie lunar.
Los visitantes pueden recorrer enormes cráteres, senderos entre campos de lava y dunas gigantescas. Para llegar, la mayoría parte desde Mexicali o Puerto Peñasco por carretera.
Reserva de la Biosfera El Vizcaíno en el billete de 500
En la pieza de 500 pesos aparece una de las especies más emblemáticas del Pacífico mexicano: la ballena gris. La imagen corresponde a la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno, en Baja California Sur, donde cada año estos mamíferos llegan desde Alaska para reproducirse.
Las excursiones para observarlas suelen realizarse entre enero y marzo en lagunas como Ojo de Liebre o San Ignacio, consideradas algunos de los mejores lugares del mundo para el avistamiento de cetáceos.
Calakmul, la ciudad maya en el billete de 1,000
El billete de 1,000 pesos transporta a los viajeros hasta Campeche, donde se encuentra la antigua ciudad maya de Calakmul. Este sitio arqueológico permanece rodeado por una de las reservas tropicales más extensas de México, hogar de jaguares, monos, tucanes y cientos de especies de flora y fauna.
Desde la ciudad de Campeche o desde Chetumal puede llegarse por carretera hasta la entrada de la reserva y posteriormente recorrer varios kilómetros entre la selva para llegar a la zona arqueológica.
Subir a sus enormes pirámides permite contemplar un paisaje completamente cubierto de vegetación, muy similar al que observaron los antiguos mayas hace más de mil años.
Más allá de su función como medio de pago, los billetes mexicanos se han convertido en una invitación para descubrir algunos de los destinos más extraordinarios del país.
Cada uno representa un ecosistema, una tradición o una ciudad histórica que refleja la enorme diversidad natural y cultural de México. Desde el Caribe hasta el desierto sonorense, estos paisajes demuestran que muchas de las maravillas que aparecen en tu cartera pueden convertirse también en el próximo destino de tus vacaciones.


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