Entre montañas, cañones y paisajes semidesérticos de Hidalgo se encuentran los Manantiales de Kinjua. Este destino natural, ubicado dentro de la Reserva de la Biósfera Barranca de Metztitlán, ha comenzado a ganar popularidad entre viajeros que buscan escapar de los destinos turísticos tradicionales y disfrutar de aguas cristalinas rodeadas de naturaleza.
A poco más de una hora del Huasca de Ocampo, este rincón sorprende por sus pozas color turquesa, manantiales termales y escenarios naturales que parecen sacados de una postal. A diferencia de otros balnearios del estado, Kinjua conserva un ambiente rústico, ideal para quienes disfrutan del ecoturismo, las caminatas y las experiencias al aire libre.
Así son los Manantiales de Kinjua
Uno de los principales atractivos de los Manantiales de Kinjua son sus pozas naturales de agua cristalina. Gracias a la presencia de minerales en el subsuelo, el agua adquiere tonalidades azul turquesa que contrastan con las formaciones rocosas y la vegetación de la región.
Además de su belleza visual, el agua mantiene una temperatura agradable durante gran parte del año, lo que permite disfrutar de un baño relajante mientras se contempla el paisaje.

¿Qué hacer en Kinjua?
La aventura comienza desde el trayecto hacia los manantiales. Muchos visitantes recorren senderos que atraviesan zonas rocosas y pequeños cauces de agua hasta llegar a las pozas más alejadas. Las caminatas pueden durar entre una y dos horas, dependiendo del punto que se desee visitar. Durante el recorrido es posible observar la riqueza natural de la región y descubrir rincones poco explorados.
Otro de los atractivos más fotografiados son las llamadas regaderas naturales, donde el agua termal brota directamente entre las rocas formando pequeñas cascadas que funcionan como duchas al aire libre.
Muy cerca también se encuentra la conocida Cueva del Amor o San Andrés, una formación rocosa donde el agua caliente emerge directamente desde el interior de la montaña, creando un espectáculo natural que atrae cada vez a más visitantes.
¿Cuánto cuesta entrar a los Manantiales de Kinjua?
El acceso a los Manantiales de Kinjua tiene un precio aproximado de 100 pesos por persona, cantidad que permite disfrutar de las pozas, senderos y áreas naturales de la zona. Los horarios habituales de visita son de 9:00 de la mañana a 6:00 de la tarde, aunque se recomienda llegar temprano para aprovechar mejor el recorrido, especialmente si se planea explorar las áreas más alejadas.
Para quienes buscan una experiencia más cercana con la naturaleza, existe la posibilidad de acampar en modalidad rústica. Sin embargo, es importante considerar que la zona no cuenta con hoteles, cabañas ni infraestructura turística desarrollada, por lo que se recomienda acudir preparado.
¿Cómo llegar a los Manantiales de Kinjua?
Desde la Ciudad de México, el trayecto en automóvil toma aproximadamente tres horas y media. La ruta más común consiste en tomar la autopista hacia Pachuca y posteriormente incorporarse a la carretera federal 105 Pachuca-Huejutla. Desde ahí se debe continuar hacia el municipio de Metztitlán y seguir las indicaciones hacia la comunidad donde se ubican los manantiales.
Si se viaja en transporte público, primero es necesario llegar a Pachuca desde la Central del Norte. Posteriormente, se puede abordar transporte hacia Metztitlán y, una vez en la cabecera municipal, contratar un taxi o servicio local para completar el recorrido.
Los Manantiales de Kinjua se han convertido en una alternativa para quienes desean conocer lugares poco concurridos y disfrutar de paisajes naturales únicos en Hidalgo.


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