
Inglaterra vence a Italia en tiempo extra y jugará la final de la Eurocopa femenina
Una historia de supervivencia, fe y goles imposibles
Hay victorias que se sienten como milagros, y la de Inglaterra sobre Italia en la semifinal de la Eurocopa femenina fue una de ellas. Una vez más, las campeonas defensoras caminaron al borde del abismo. Y una vez más, emergieron victoriosas en la prórroga, cuando el reloj parecía dictar sentencia.
Con un 2-1 agónico, las inglesas se aferran a su corona y avanzan a la gran final, donde buscarán revalidar su título ante España o Alemania. El relato no es solo deportivo, sino emocional: un equipo que se niega a rendirse, impulsado por la sangre joven de dos suplentes que cambiaron el destino del encuentro.
Italia sorprendió primero, pero no bastó
El encuentro arrancó con tensión y dominio repartido, pero fue Italia quien rompió el equilibrio. A los 33 minutos, Barbara Bonansea impactó una volea letal que dejó sin opciones a la arquera inglesa. El equipo azzurro, comandado por una defensa férrea con Elena Linari y Cecilia Salvai, se plantó con determinación en Ginebra.
Cada minuto transcurrido pesaba más para Inglaterra, que no lograba romper el cerco italiano. Las llegadas eran aisladas y Giuliani respondía con seguridad. Parecía el final del camino para las actuales campeonas.
Las heroínas inesperadas: Agyemang y Kelly
Todo cambió en el descuento. Michelle Agyemang, una adolescente que ya había salvado a su equipo en cuartos de final, volvió a aparecer. Aprovechó un balón suelto tras un centro que Giuliani no pudo controlar, y remató raso. El balón se coló entre las piernas de Linari y de la propia portera italiana, en un suspiro que transformó el ánimo de un país.
La prórroga fue una batalla. Inglaterra se lanzó con todo. Y a los 119 minutos, cuando los penales ya parecían inevitables, apareció Chloe Kelly. La misma que fuera figura en la Euro pasada, empujó un rebote tras su propio penal fallado. El destino quiso que ella misma corrigiera el error y sellara la victoria.
Una final soñada espera en Basilea
La historia aún no ha terminado. Inglaterra jugará el domingo la gran final de la Eurocopa femenina 2025 en Basilea. El rival saldrá del duelo entre España y Alemania, dos potencias que también buscan la gloria. Las inglesas, sin embargo, tienen algo más: resiliencia. Nadie ha sufrido más. Nadie ha creído más. Nadie ha remontado tanto.
Y eso, en fútbol, también gana campeonatos.
El valor de la juventud en momentos clave
Agyemang tiene apenas 18 años. Pero su influencia en este torneo ha sido la de una veterana. Marcó el empate ante Suecia en cuartos, cuando el equipo perdía 2-0 a falta de 12 minutos. Y ahora, repite en semifinales, salvando a su equipo del abismo.
La entrenadora confió en su energía. La respuesta fue una demostración de carácter que no solo cambió el marcador, sino también la narrativa de toda una Eurocopa.
Inglaterra: del drama a la esperanza
Dos partidos. Dos remontadas. Dos goles agónicos. Inglaterra ha caminado por la cuerda floja, pero ha llegado al otro lado. La defensa ha mostrado debilidades, sí. Pero el corazón ha sido más grande que cualquier error.
Este equipo no es solo el campeón defensor. Es el símbolo de la lucha. De la fe. De las que no se rinden. De las que siguen corriendo hasta el minuto 119.
Y por eso, una nación entera volverá a creer el domingo.