
Inglaterra sobrevive al asedio y brilla desde los once pasos
Frente a 34 mil espectadores en St. Jakob-Park, en Basilea, se escribió una historia de resistencia, tensión y consagración. La selección femenina de Inglaterra revalidó su título europeo al vencer a la campeona del mundo, España, por 3-1 (4-2) en penales.
El drama fue total. Las Lionesses, dirigidas por Sarina Wiegman, supieron sobrevivir a una Roja inspirada que dominó tramos clave del partido, pero que no supo liquidar cuando tuvo la oportunidad. Y como dicta el fútbol: si no matas a una campeona, te mata en los penales.
El gol español que encendió la esperanza
España empezó como una máquina aceitada. Mariona Caldentey, a los 25 minutos, aprovechó un centro milimétrico de Ona Batlle para abrir el marcador con un cabezazo contundente. Fue el fruto de un inicio de partido dominado por la movilidad de Athenea del Castillo, Aitana Bonmatí y la siempre incisiva Alexia Putellas.
Las inglesas, incómodas por la presión alta, perdieron antes del descanso a Lauren James, tocada físicamente desde las semifinales. Entró Chloe Kelly, la figura de la final pasada, como si el destino quisiera ponerla de nuevo en escena.
Inglaterra resurge con el temple de las campeonas
Inglaterra resistió. No por dominio, sino por instinto competitivo. Cuando parecía que España se encaminaba al título, Alessia Russo apareció en el minuto 57 con un cabezazo letal tras asistencia de Kelly. El empate no solo cambió el marcador: cambió la energía del estadio.
España, descompuesta emocionalmente, comenzó a errar en momentos clave. Ni Aitana, ni Alexia ni Mariona pudieron concretar. Claudia Pina, ingresada en la segunda parte, tuvo oportunidades en la prórroga, pero se encontró con la muralla de una defensa inglesa agotada, pero firme.
Vicky López, el destello del futuro español
Un día después de cumplir 19 años, Vicky López entró como revulsivo y le cambió la cara al ataque español. Con regate, velocidad y personalidad, asumió el liderazgo en los minutos más calientes del encuentro. Tuvo el último disparo del tiempo regular y puso en aprietos a una Inglaterra que no generó ocasiones claras en la prórroga.
Las Lionesses ya jugaban con la mente en los penales. Y ahí fueron letales.
Penales: donde nacen las leyendas
La tanda fue el escenario perfecto para la consagración de Hannah Hampton. La portera inglesa detuvo dos disparos españoles y se convirtió en la heroína inesperada.
Mientras tanto, Alex Greenwood, Niamh Charles y Chloe Kelly no fallaron. La arquera española Cata Coll poco pudo hacer ante disparos perfectos. Patri Guijarro fue la única que logró vencer a Hampton por parte de España.
Con el 4-2 final desde los once pasos, Inglaterra se coronó campeona de Europa por segunda vez consecutiva. Un hito histórico para una generación dorada que supo reponerse del sufrimiento físico y emocional de un torneo exigente.
Sarina Wiegman: la mente maestra detrás del bicampeonato
La neerlandesa Sarina Wiegman lo volvió a hacer. Con temple, inteligencia táctica y decisiones clave, llevó a Inglaterra al bicampeonato europeo. Supo gestionar ausencias, como la de Beth Mead y la baja de forma de James, y apostó por jugadoras de carácter como Chloe Kelly, que respondió una vez más.
Su estilo híbrido, como lo definió Alexia Putellas, volvió a ser decisivo: un equipo que puede presionar alto o replegarse con igual efectividad. Inglaterra mostró que, incluso sin dominar, puede ganar. Y eso también es una señal de madurez.
España: orgullo mundial, pero dolor continental
La Roja femenina no logró el doblete. Tras ganar el Mundial, soñaban con alzar su primera Eurocopa. Y estuvieron cerca. Pero el fútbol no premia siempre al que mejor juega, sino al que mejor resiste y define.
España tuvo momentos brillantes, especialmente en el primer tiempo. Pero dejó viva a una campeona que no perdona. Y el castigo llegó desde los once pasos.
Pese a la derrota, la selección española sigue creciendo. Y nombres como Vicky López, Claudia Pina y Ona Batlle auguran un futuro todavía más prometedor.
Inglaterra reina en Europa, España apunta al futuro
La final de la Eurocopa Femenina 2025 dejó emociones al límite, drama futbolístico y una nueva confirmación: Inglaterra es la nueva potencia del fútbol femenino europeo. Supo sufrir, esperar y golpear cuando era necesario.
España, por su parte, mostró talento y personalidad, pero falló en los detalles. Aprenderá. Porque este equipo tiene todo para volver más fuerte.
En Basilea, las Leonas rugieron más fuerte. Pero la historia de la Roja no termina aquí: apenas comienza.