La Montañona es uno de los principales pulmones naturales del norte de El Salvador que se puede visitar. Ubicado en la comunidad de Chalatenango, este espacio protegido combina riqueza ambiental, memoria histórica y turismo en un entorno de montaña que alcanza aproximadamente los 1,700 metros sobre el nivel del mar.
La zona abarca al menos 2,700 manzanas distribuidas entre los municipios de Las Vueltas, La Laguna, Comalapa, Concepción Quezaltepeque, Chalatenango, El Carrizal y Ojos de Agua. Su extensión y altitud permiten la presencia de bosques de pino, encino, roble y liquidámbar, que forman un paisaje verde y denso durante buena parte del año.
La Montañona alberga gran biodiversidad
La cobertura forestal cumple una función ambiental estratégica. En este macizo nacen los ríos Tamulasco, Azambio y Motochico, afluentes que abastecen de agua potable a comunidades y benefician a más de 100,000 personas. La masa boscosa facilita la captación y filtración del agua, lo que ayuda a mantener el suministro incluso en periodos secos.
En términos de biodiversidad, en La Montañona se han registrado 189 especies de animales y 133 especies de aves, según datos difundidos por iniciativas locales de divulgación ambiental. La combinación de altitud, clima y vegetación convierte al sitio en hábitat para fauna característica de bosque de montaña.

Turismo de naturaleza
Además de su importancia ecológica, La Montañona es promovida como destino turístico en Chalatenango. Senderos formados con el paso del tiempo permiten realizar caminatas de distinta dificultad, mientras que miradores naturales ofrecen vistas panorámicas de montañas y valles. También existen áreas habilitadas para acampar, lo que permite a los visitantes permanecer más tiempo en contacto con el entorno.
El lugar también cuenta historia. Durante el conflicto armado salvadoreño se establecieron comunidades en la zona, y actualmente el Comité de Repobladores y Beneficiarios de La Montañona (CORBELAM) participa en tareas de conservación, prevención de incendios forestales y preservación de la memoria colectiva. Esta gestión comunitaria forma parte del modelo de manejo del área.
Operadores turísticos locales, como La Ruta del Guerrillero, organizan recorridos guiados que incluyen caminatas y explicaciones sobre el contexto ambiental e histórico del macizo.
¿Cómo llegar a La Montañona?
La Montañona se encuentra a unos 100 kilómetros de San Salvador. Desde la capital se debe tomar la carretera Troncal del Norte en dirección a Chalatenango y luego el desvío El Limón. El trayecto continúa por Concepción Quezaltepeque, Comalapa y La Laguna, en dirección a El Camolote o La Cuchilla.
Desde La Cuchilla se recorren aproximadamente 19 kilómetros adicionales hasta un punto cercano al área protegida y luego cinco kilómetros más para ingresar al macizo. El acceso final incluye tramos de camino rural, por lo que se recomienda vehículo en buen estado mecánico, especialmente en época lluviosa.
También es posible coordinar el ingreso con guías u operadores locales que organizan traslados para grupos.
Recomendaciones para visitar este sitio natural
El ingreso suele realizarse en horario diurno. Se recomienda iniciar las caminatas por la mañana para aprovechar mejores condiciones climáticas y completar los recorridos antes del anochecer. En caso de campamento, es necesario coordinar previamente con organizaciones comunitarias vinculadas a la zona.
Se aconseja portar agua suficiente, alimentos, calzado adecuado y equipo de campamento si se planea pernoctar. Las autoridades y asociaciones locales solicitan evitar dejar desechos y seguir las indicaciones para reducir el riesgo de incendios y proteger el entorno natural.
La Montañona integra funciones ambientales, comunitarias y turísticas en Chalatenango. Su biodiversidad, su aporte hídrico y la participación activa de organizaciones locales la mantienen como uno de los espacios naturales más representativos del norte salvadoreño.