Antes de salir a carretera, uno de los puntos importantes en la revisión del auto es la presión de las llantas. Este detalle, que muchos conductores pasan por alto, influye en la estabilidad del vehículo, la capacidad de frenado, el consumo de combustible y la prevención de accidentes.
Un neumático con presión incorrecta puede comprometer la seguridad, sobre todo cuando el trayecto implica largas distancias, altas temperaturas y mayor carga por equipaje y pasajeros.
Especialistas en seguridad vial coinciden en que no existe una presión universal para todos los autos. Cada fabricante establece valores específicos según el modelo, el peso y el tipo de neumático. Esa información suele encontrarse en el manual del vehículo, en una etiqueta ubicada en el marco de la puerta del conductor o en el interior de la tapa del tanque de combustible.
¿Cada cuánto revisar la presión de las llantas?
La recomendación general es revisar la presión de las llantas al menos una vez al mes. Sin embargo, antes de emprender un viaje largo por carretera, la revisión debe hacerse obligatoriamente, incluso si ya se verificó semanas atrás. Durante un trayecto extenso, el vehículo suele transportar más peso y las llantas están sometidas a mayor exigencia, lo que puede modificar su desempeño si no están correctamente infladas.
Expertos y aseguradoras como Allstate recomiendan medir la presión de las llantas cuando estén frías, es decir, antes de conducir o después de que el auto haya permanecido detenido varias horas. El calor generado por el rodamiento y la temperatura del pavimento puede alterar la lectura y arrojar cifras más altas de lo real.
En términos generales, un automóvil mediano puede requerir entre 32 y 33 PSI para viajes en carretera, mientras que una SUV podría necesitar alrededor de 34 PSI debido a su peso y estructura. Otros fabricantes señalan como referencia aproximada 30 PSI para autos pequeños, 36 PSI para medianos y hasta 42 PSI para vehículos más grandes, aunque siempre debe prevalecer la indicación específica del fabricante.

¿Cómo revisar correctamente la presión de las llantas?
Para comprobar la presión se necesita un manómetro, que puede ser manual o digital. El procedimiento consiste en retirar la tapa de la válvula del neumático y colocar el medidor firmemente durante uno o dos segundos. Es normal escuchar un leve silbido de aire. El dispositivo mostrará la cifra de presión actual, la cual debe compararse con la recomendada para el vehículo.
Si el nivel está por debajo o por encima del valor indicado, se debe ajustar hasta alcanzar la cifra correcta y volver a colocar la tapa. Este proceso debe repetirse en las cuatro llantas, incluyendo la de refacción si se planea un viaje largo.
¿Cuánta presión deben llevar las llantas del auto en un viaje largo?
¿Por qué es tan importante la presión adecuada?
Un inflado incorrecto puede afectar el agarre del auto sobre el asfalto y aumentar la distancia de frenado. Cuando la presión es baja, el neumático se desgasta de forma irregular y el consumo de combustible aumenta. Si es excesiva, disminuye la superficie de contacto con el pavimento y se reduce la estabilidad, especialmente en curvas o maniobras de emergencia.
Además, mantener la presión de las llantas correcta prolonga la vida útil de los neumáticos. Las recomendaciones técnicas sugieren cambiarlas aproximadamente cada 60 mil kilómetros o entre cinco y diez años desde su fabricación, ya que el caucho pierde propiedades con el tiempo, incluso si no presenta un desgaste visible.
En definitiva, revisar la presión de las llantas no es un trámite menor, sino una medida preventiva esencial antes de cualquier viaje. Este hábito mensual y previo a salidas largas puede marcar la diferencia entre un trayecto seguro y un incidente evitable, además de contribuir a un mejor rendimiento del vehículo y a un ahorro en combustible.