Comprar un auto nuevo en México se ha convertido en un reto cada vez más complicado para millones de personas. Aunque tener un coche propio sigue siendo una meta común, la realidad es que los precios han aumentado a un ritmo mucho más acelerado que los ingresos.
Hoy, adquirir un auto ya no solo depende de querer hacerlo, sino de tener la capacidad financiera suficiente para sostener una deuda que puede extenderse por años. Y cuando se compara el costo promedio con el salario mínimo, la distancia es más evidente de lo que parece.
El precio promedio de un auto en 2026
En los últimos años, el costo de los vehículos nuevos ha tenido un incremento significativo. Mientras que en 2005 el precio promedio rondaba los 161 mil pesos, actualmente esa cifra se ha disparado.
Para 2026, el precio promedio de un automóvil nuevo en México se estima en alrededor de 550 mil pesos. Este crecimiento representa un aumento de más del 300% en dos décadas.
Este encarecimiento responde a múltiples factores, como la inflación, el costo de producción, la tecnología integrada en los vehículos y la demanda del mercado.

¿Cuánto tardarías en pagarlo con salario mínimo?
El salario mínimo en México para 2026 es de 315.04 pesos diarios, lo que equivale aproximadamente a 9,582 pesos mensuales. Si una persona decidiera destinar el 100% de su ingreso mensual al pago de un automóvil de 550 mil pesos, tardaría cerca de 57 meses en liquidarlo, es decir, aproximadamente 4 años y 9 meses.
Sin embargo, esta cifra no refleja la realidad. Ninguna persona puede vivir sin gastar en renta, comida o transporte. Por lo tanto, el tiempo real de pago es mucho mayor.
Cuando solo puedes destinar una parte de tu ingreso
Si en lugar de usar todo el salario, una persona destina solo el 20% de su ingreso mensual al pago del auto, el panorama cambia drásticamente. En este caso, alguien que gana el salario mínimo tardaría cerca de 24 años en pagar el vehículo. Este plazo es completamente inviable, ya que ningún crédito automotriz ofrece financiamientos tan largos.
Esto deja claro que, para este sector de la población, comprar un auto nuevo no solo es difícil, sino prácticamente inalcanzable sin apoyo adicional o ingresos extra.
El caso de profesionistas
Para quienes tienen un ingreso mayor, el panorama mejora, pero sigue siendo complicado. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), un profesionista en México gana en promedio 18,481 pesos al mes.
Si destinara el 100% de su ingreso, podría pagar el auto en aproximadamente 2 años y medio. Pero, nuevamente, este escenario no es realista.
Al considerar un uso más responsable del dinero, por ejemplo, destinar el 20% del ingreso, el tiempo de pago se extiende a más de 12 años. Esto también rebasa los plazos habituales de financiamiento.
Los autos “baratos” tampoco son accesibles
Incluso los modelos más económicos del mercado siguen representando un gasto importante. Opciones como el Renault Kwid, el Nissan March, el MG3 o el Chevrolet Aveo superan los 200 mil pesos.
Esto significa que, incluso en el mejor de los casos, una persona con salario mínimo tendría que destinar varios años de ingresos completos para poder comprarlos de contado.
El financiamiento
Ante este panorama, el financiamiento se convierte en la alternativa más común. Sin embargo, implica comprometer una parte importante del ingreso mensual durante varios años.
Las mensualidades pueden ir desde 2,600 hasta casi 4,000 pesos, dependiendo del modelo y el plazo. Esto representa entre el 30% y el 40% del ingreso de una persona con salario mínimo. Además, hay que considerar el enganche inicial, que puede ser una barrera adicional para muchos compradores.

El costo oculto de tener un auto
Comprar el vehículo es solo el inicio del gasto. Mantenerlo implica desembolsos constantes que muchas veces no se consideran desde el inicio. Gasolina, seguro, mantenimiento, verificación y posibles reparaciones pueden consumir una parte importante del ingreso mensual.
Para una persona con ingresos limitados, estos gastos pueden convertirse en una carga financiera que afecta otros aspectos básicos de la vida.
¿Vale la pena comprar un auto en 2026?
La respuesta depende de la situación económica de cada persona. Sí es posible comprar un auto, pero no siempre es la mejor decisión financiera. Para quienes ganan el salario mínimo, adquirir un vehículo nuevo implica comprometer gran parte de su ingreso durante años, lo que puede poner en riesgo su estabilidad económica.
En muchos casos, optar por un auto seminuevo, ahorrar durante más tiempo o evaluar alternativas de movilidad puede ser una decisión más inteligente.


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