Si notas que tu auto consume más gasolina de lo habitual, el problema podría estar en un detalle que muchos conductores pasan por alto, la presión de las llantas. Un inflado incorrecto no solo impacta el rendimiento del combustible, también afecta la estabilidad, la frenada y la vida útil de los neumáticos.
Especialistas del sector automotriz y fabricantes como Michelin coinciden en que revisar la presión debe formar parte del mantenimiento básico del vehículo. No hacerlo puede traducirse en mayor gasto, desgaste irregular y riesgos innecesarios al conducir.
¿Cómo influye la presión de las llantas en el consumo de gasolina?
La presión se mide en PSI (libras por pulgada cuadrada) y determina la cantidad de aire dentro del neumático. Cuando el nivel es el correcto, la llanta mantiene su forma adecuada y se apoya de manera uniforme sobre el pavimento.
Si la presión es baja, aumenta la resistencia al rodamiento. Esto significa que el motor necesita más esfuerzo para mover el auto, lo que eleva el consumo de gasolina. Además, el neumático se desgasta más rápido en los bordes y puede sobrecalentarse en trayectos largos.
En cambio, una presión excesiva reduce la superficie de contacto con el asfalto, afecta la adherencia y puede generar desgaste en la parte central de la llanta. También vuelve la conducción más rígida y menos estable ante baches o frenadas bruscas.
¿Por qué debes medir la presión con las llantas frías?
El aire se expande con el calor. Después de conducir varios kilómetros, la temperatura dentro del neumático aumenta y el manómetro puede marcar un PSI más alto del real.
Por ello, la medición correcta debe realizarse cuando las llantas están frías, idealmente antes de arrancar el vehículo o tras varias horas sin uso. Ajustar la presión en caliente puede provocar que, al enfriarse, quede por debajo del nivel recomendado.

¿Dónde consultar la presión exacta de tu auto?
No existe una cifra universal para todos los vehículos. La presión ideal depende del modelo, el peso y el tamaño de las llantas. El dato correcto se encuentra en el manual del propietario, en una etiqueta ubicada en el marco de la puerta del conductor o, en algunos casos, en la tapa del tanque de combustible.
Tomar como referencia esa información es fundamental para mantener el equilibrio entre seguridad y eficiencia.
Presión de las llantas para viajes largos
Antes de salir a carretera, revisar la presión es aún más importante. El vehículo suele transportar más pasajeros y equipaje, lo que incrementa la carga. Ajustar el inflado conforme a las indicaciones del fabricante mejora la estabilidad, reduce el desgaste y evita un consumo excesivo de combustible.
El Automóvil Club Argentino recuerda además que el estado físico del neumático también influye en la seguridad. La profundidad del dibujo no debe ser inferior a 1.6 milímetros, ya que por debajo de ese nivel disminuye la adherencia, especialmente en pavimento mojado.
¿Cómo solucionar el problema y ahorrar gasolina?
Revisar la presión al menos una vez al mes puede generar un ahorro gradual en combustible y prolongar la vida útil de las llantas. Es un procedimiento sencillo que solo requiere un manómetro confiable o acudir a una estación de servicio.
Mantener el nivel correcto de aire ayuda a que el motor trabaje de manera más eficiente, mejora el control del vehículo y reduce el riesgo de incidentes en carretera. En un contexto donde el precio de la gasolina impacta directamente en el bolsillo, cuidar la presión de las llantas es una de las formas más simples y efectivas de optimizar el rendimiento del auto.