Comprar tu primer auto puede sentirse como uno de esos momentos en los que por fin todo empieza a salir bien. Llegas a la agencia, eliges el color, te imaginas manejándolo y entonces aparece la pregunta que puede cambiar por completo cuánto terminarás pagando: “¿Cuánto quieres pagar al mes?” y ahí está el detalle.
Una mensualidad baja puede hacer que un auto parezca alcanzable, pero alargar el crédito hasta 72 meses no hace que el vehículo cueste menos. Simplemente distribuye la deuda durante seis años y puede aumentar el costo financiero total.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), los principales plazos para financiar vehículos nuevos en México durante enero-julio de 2026 fueron 36, 48, 60 y 72 meses, que en conjunto representaron 80.7% de las colocaciones. Además, durante ese periodo se financiaron 550 mil 974 vehículos nuevos.
¿Cómo funciona un crédito automotriz a 72 meses?
La financiera te presta una parte del dinero para comprar el vehículo y tú la devuelves mediante pagos mensuales durante seis años, generalmente con intereses. La ventaja inmediata es evidente, la mensualidad puede ser menor que en un crédito de 36, 48 o 60 meses; el problema aparece cuando haces la cuenta completa.
Supongamos que después del enganche necesitas financiar $400,000. Si el crédito tiene una tasa determinada, pagar ese dinero durante 72 meses significa que tendrás más periodos en los que se generarán intereses que si eligieras un plazo más corto.
Por eso, cuando el vendedor te dice que “la mensualidad queda en tanto”, la pregunta importante no debería ser solamente cuánto pagarás cada mes, sino: ¿Cuánto voy a pagar en total al terminar el crédito?. Ahí pueden aparecer diferencias de decenas de miles de pesos dependiendo de la tasa, comisiones, seguros y demás condiciones del financiamiento.
¿Cuál es la ‘trampa’ de pagar un auto durante seis años?
La trampa no está en que un crédito a 72 meses sea necesariamente malo o que todos los financiamientos tengan las mismas condiciones. Más bien está en confundir una mensualidad más pequeña con un auto más barato.
Si distribuyes una deuda durante más tiempo, normalmente tendrás que pagar intereses durante más meses. Además, durante esos seis años seguirás teniendo otros gastos relacionados con el vehículo como la gasolina, mantenimiento, seguro, placas, estacionamiento, reparaciones y, eventualmente, llantas.
¿Por qué debes revisar el CAT antes de comprar un auto?
El Costo Anual Total (CAT) es uno de los números que debes revisar antes de firmar. El Banco de México (Banxico) explica que el CAT es una medida estandarizada que incorpora los costos y gastos asociados con un financiamiento y sirve para comparar diferentes créditos. En el caso de un crédito automotriz pueden existir intereses, comisiones, seguros y otros cargos dependiendo del producto.
Por eso, no compares solamente: “Financiamiento A: $7,000 al mes”, contra “Financiamiento B: $7,500 al mes”. También necesitas conocer el enganche, tasa, CAT, comisiones, seguros, número de mensualidades y monto total a pagar, incluso un crédito con una mensualidad ligeramente más alta podría tener un costo total diferente si el plazo y las condiciones cambian.
¿Qué pasa con el valor del auto mientras todavía lo estás pagando?
Este es otro punto que se puede pasar por alto. El auto se deprecia mientras tú sigues pagando la deuda. Imagina que compras un vehículo nuevo y después de algunos años quieres venderlo porque cambiaste de trabajo, necesitas dinero o simplemente ya no quieres conservarlo.
El valor de mercado del automóvil puede ser menor que el saldo que todavía debes a la financiera. esa situación se conoce como patrimonio negativo o negative equity. Si vendes el auto por menos de lo que debes, tendrás que cubrir la diferencia con dinero de tu bolsillo para liquidar el crédito.
Y el problema puede aparecer también si el vehículo sufre un accidente y es declarado pérdida total, el seguro y la deuda funcionan bajo condiciones distintas, por lo que debes revisar qué monto cubre la póliza y cuánto seguirías debiendo a la financiera.
¿Qué alternativas tienes a un crédito de 72 meses?
La primera alternativa es reducir el plazo. Si tu presupuesto lo permite, puedes comparar un crédito a 36, 48, 60 y 72 meses y observar cómo cambia tanto la mensualidad como el monto total que terminarías pagando.
Otra posibilidad es aumentar el enganche. Al entregar más dinero al inicio, reduces el monto que necesitas financiar y, por consecuencia, la deuda sobre la que se calculan los intereses.
También puedes considerar un auto de menor precio. Para alguien que compra su primer vehículo, reducir el monto financiado puede tener más impacto en sus finanzas que simplemente buscar la mensualidad más baja.
¿Qué es un crédito balloon para comprar un auto?
Existe otra alternativa conocida como crédito balloon o financiamiento con pago final. En este esquema las mensualidades pueden ser menores porque una parte importante de la deuda queda concentrada en un pago final.
El problema es que esa cantidad debe estar contemplada desde el principio. Si llegas al final del contrato sin ahorros suficientes, podrías necesitar vender el automóvil o contratar otro financiamiento para cubrirla. Por eso, una mensualidad aparentemente cómoda no significa automáticamente que el crédito sea más fácil de pagar.
¿Cómo comprar un auto a pagos sin afectar tus finanzas?
Antes de firmar, conviene hacer una cuenta mucho más amplia que la mensualidad. Primero calcula cuánto dinero puedes destinar al automóvil sin dejar de cubrir tus gastos básicos, ahorro y fondo de emergencia.
Después suma los costos que tendrás una vez que el vehículo esté en tu poder: seguro, gasolina, mantenimiento, estacionamiento, verificaciones, placas y posibles reparaciones.
También solicita la tabla de amortización y compara las ofertas de distintas financieras. La Condusef recomienda revisar aspectos como enganche, plazo, CAT, comisiones y monto total a pagar, además de pedir la tabla de amortización.
Y si planeas adelantar dinero al crédito, revisa desde antes cómo funcionan los pagos anticipados y si existen condiciones específicas para que el dinero se aplique directamente al capital.
Por último toma en cuenta que un plazo de 72 meses puede reducir la mensualidad, pero también mantiene la deuda durante seis años. En ese periodo tu situación laboral puede cambiar, el auto perderá valor y aparecerán otros gastos relacionados con tenerlo. Para tu primer auto, la regla más útil es no dejarte convencer únicamente por la mensualidad.