El 22 de julio se celebra el Día Mundial del Cerebro, y con ello vuelve una de las creencias más difundidas en el mundo: el ser humano solo utiliza el 10% de su cerebro. Esta frase ha inspirado libros de autoayuda, charlas motivacionales y hasta películas de ciencia ficción. Pero, ¿qué tan cierto es esto?
A pesar de su popularidad, la ciencia moderna afirma con contundencia: usamos el 100% del cerebro. La neurociencia ha demostrado que no existen áreas “dormidas” esperando ser activadas. De hecho, incluso cuando estamos en reposo o durmiendo, el cerebro continúa trabajando intensamente.
¿De dónde viene la idea del 10%?
El mito parece haber nacido a inicios del siglo XX. Uno de los culpables involuntarios fue el psicólogo William James, quien escribió que “solo usamos una parte de nuestros recursos mentales y físicos”. La frase, fuera de contexto, fue reinterpretada como si se refiriera al uso literal del cerebro. Luego, autores como Lowell Thomas y hasta películas como Lucy y Sin Límites alimentaron la leyenda.
Incluso se ha atribuido falsamente a Albert Einstein la afirmación de que usaba más del 10% de su capacidad cerebral, aunque no existe evidencia de que haya dicho eso.
Lo que dice la neurociencia moderna
Según Erin Hecht, neurocientífica de la Universidad de Harvard, “siempre estamos usando todo nuestro cerebro”. Gracias a tecnologías como la resonancia magnética funcional, se ha comprobado que actividades simples —hablar, leer, moverse o soñar— activan múltiples áreas cerebrales a la vez.
Además, el cerebro consume el 20% de la energía del cuerpo, a pesar de representar solo el 2% del peso corporal. Esto no tendría sentido si solo se usara una pequeña parte de su estructura.
Por qué el mito es tan creíble
Existen varias confusiones que han mantenido con vida esta idea errónea:
- La mayoría de las células cerebrales no son neuronas, sino glías, que cumplen funciones de soporte. Esto generó la idea equivocada de que el cerebro tiene muchas áreas sin uso.
- Casos clínicos extraordinarios de personas con daño cerebral que conservan funciones cognitivas generaron la ilusión de que hay zonas prescindibles.
- La creencia de que se puede “despertar” partes del cerebro se alinea con mensajes de superación personal muy atractivos, pero sin base científica.
¿Podemos usar más de nuestro cerebro?
La pregunta está mal formulada. No se trata de usar más, sino de usarlo mejor. La plasticidad cerebral permite que el cerebro se adapte, cree nuevas conexiones y mejore sus funciones a través del aprendizaje, el ejercicio físico, el descanso adecuado y una dieta balanceada.Pero no hay zonas ocultas esperando ser activadas como superpoderes. Como dijo el neurocientífico Dean Burnett, usar todo el cerebro a la vez sería tan inviable como encender todas las luces de una ciudad a la vez con un solo generador.


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