Pesadillas frecuentes: qué significan según la psicología y cómo tratarlas

Pesadillas frecuentes: qué significan según la psicología y cómo tratarlas
Pesadillas frecuentes: qué significan según la psicología y cómo tratarlas

Andrea tenía 34 años y, desde el encierro de la pandemia, comenzó a despertarse cada noche con el corazón acelerado. Perseguida por sombras, caídas interminables o el olvido de una cita importante, sus sueños se convirtieron en terreno hostil. Le costaba rendir en el trabajo y su ánimo se desplomaba. ¿La causa? Pesadillas recurrentes.

Lo que parecía un mal dormir, en realidad era una señal de que algo no estaba bien emocionalmente. Como ella, millones de personas experimentan cada noche imágenes perturbadoras que revelan ansiedades, traumas o emociones reprimidas.

¿Qué son las pesadillas y por qué las tenemos?

Según la American Academy of Sleep Medicine (AASM), las pesadillas son sueños vívidos, angustiosos y cargados de emociones negativas. Ocurren durante la fase REM del sueño, especialmente en la segunda mitad de la noche.

Estas experiencias, aunque comunes, pueden alterar la calidad del descanso y afectar el bienestar emocional, sobre todo si se repiten con frecuencia.

Las emociones más comunes vinculadas a las pesadillas incluyen:

  • Ansiedad
  • Miedo o terror
  • Ira
  • Vergüenza
  • Asco

¿Qué revelan las pesadillas frecuentes?

La psicóloga Gloria Gitaroff, de la Asociación Psicoanalítica Argentina, sostiene que los sueños reflejan deseos ocultos, temores y conflictos internos. Si el sueño no cumple su función de protegernos emocionalmente, se transforma en pesadilla.

Factores como el estrés, el cansancio o los cambios en la rutina aumentan la probabilidad de tener sueños perturbadores. En algunos casos, estas pesadillas se vuelven tan constantes que derivan en lo que se conoce como trastorno de pesadilla, una condición diagnosticable que afecta la salud mental y social.

Pesadillas vinculadas a traumas y estrés postraumático

Las pesadillas pueden ser síntoma de un trastorno por estrés postraumático (TEPT). Son intensas, repetitivas y están cargadas de imágenes del evento traumático.

Durante la pandemia, estudios revelaron que las pesadillas aumentaron drásticamente a nivel global, debido al aislamiento, incertidumbre y cambios en el estilo de vida.

Las pesadillas más comunes, según la ciencia

Un estudio del Instituto Central de Salud Mental de Alemania reveló los tres tipos de pesadillas más frecuentes:

  1. Fracaso personal (18 %): llegar tarde, perder un examen, olvidar algo importante.
  2. Agresión física: ser atacado, secuestrado o sufrir violencia.
  3. Accidentes: caídas, choques, ahogamientos.

Estos sueños reflejan miedos profundos a perder el control, fracasar o ser vulnerables.

Cómo tratar las pesadillas desde la psicología

Si las pesadillas afectan tu descanso, consulta a un profesional. Las terapias psicológicas más eficaces incluyen:

  • Terapia cognitivo-conductual
  • Sueños lúcidos dirigidos
  • Relajación muscular progresiva
  • EMDR (para traumas recientes)

Consejos de higiene del sueño para evitar pesadillas

  • Dormir y despertar a la misma hora todos los días
  • Evitar pantallas y luces brillantes antes de dormir
  • Hacer ejercicio con regularidad
  • No consumir cafeína o alcohol por la noche
  • Crear una rutina relajante antes de acostarse
  • Usar la cama solo para dormir o intimidad
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