Pesadillas frecuentes: causas, efectos y cómo tratarlas según expertos

Pesadillas frecuentes: causas, efectos y cómo tratarlas según expertos
Pesadillas frecuentes: causas, efectos y cómo tratarlas según expertos

¿Alguna vez te despertaste con el corazón acelerado y miedo en el cuerpo? No estás solo. Las pesadillas son mucho más que un mal sueño. Pueden ser señales de estrés, traumas o desequilibrios emocionales que afectan tanto la mente como el cuerpo. A lo largo de la historia, estos sueños angustiosos han despertado temor, curiosidad y ahora, gracias a la ciencia, también comprensión.

Un viaje nocturno con peso emocional

A finales del siglo XVIII, las pesadillas se describían como una “presión física” sobre el cuerpo dormido. Hoy, sabemos que son una manifestación emocional del cerebro mientras procesa experiencias intensas. En el Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, el doctor Juan Pareja explica que “los sueños perturbadores permiten enfrentar eventos traumáticos reales desde el inconsciente”.

En otras palabras, tu cerebro está trabajando incluso mientras duermes. Pero cuando este mecanismo se desregula, las pesadillas se convierten en un problema frecuente.

Causas comunes de las pesadillas

Las investigaciones recientes apuntan a varios factores que desencadenan estas experiencias nocturnas. Entre ellos:

  • Estrés crónico y ansiedad
  • Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT)
  • Consumo de medicamentos, especialmente para la hipertensión
  • Falta de sueño reparador o alteraciones del ritmo circadiano
  • Traumas infantiles o recientes

Un estudio de la Universidad de Pittsburgh reveló que hasta el 80% de las personas con TEPT sufren pesadillas recurrentes. Además, la Harvard Medical School enfatiza el impacto del estrés acumulado y el abuso de sustancias como detonantes.

¿Por qué son tan perturbadoras?

Las pesadillas se producen principalmente durante la fase REM, cuando el cerebro está más activo. Aunque suelen durar pocos minutos, sus efectos pueden extenderse al día siguiente: fatiga, irritabilidad, insomnio, y en casos graves, fobia al sueño.

Un dato preocupante: 1 de cada 20 personas sufre pesadillas de forma crónica, según Social Psychiatry and Psychiatric Epidemiology. Si este es tu caso, podría ser momento de buscar ayuda profesional.

Tratamientos eficaces para combatirlas

Cuando las pesadillas afectan la calidad de vida, los expertos recomiendan intervenciones terapéuticas. Una de las más innovadoras es la Terapia de Ensayo en Imaginación (IRT), utilizada especialmente para quienes padecen TEPT. Esta técnica consiste en reescribir el final de la pesadilla durante el día y visualizarlo repetidamente.

La psicoterapia cognitivo-conductual también ha mostrado eficacia al modificar pensamientos intrusivos y patrones de miedo nocturno. Para casos más complejos, se puede combinar con medicación bajo supervisión médica.

¿Se pueden prevenir las pesadillas?

Sí. Aunque no todas tienen una causa identificable, existen estrategias para reducir su frecuencia:

  • Mantén rutinas de sueño estables
  • Evita pantallas y cafeína antes de dormir
  • Practica técnicas de relajación o meditación nocturna
  • Acude a terapia si enfrentas estrés emocional o traumas

Las pesadillas no deben ignorarse. Son una señal de que el cuerpo y la mente necesitan atención. Reconocerlas como parte de un proceso emocional es el primer paso hacia el descanso reparador.

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