Salir a la calle durante las horas de mayor radiación solar puede representar un riesgo para la salud, especialmente cuando el índice ultravioleta alcanza niveles muy altos. Una exposición prolongada a los rayos UV puede provocar quemaduras, envejecimiento prematuro de la piel y aumentar el riesgo de cáncer cutáneo.
De acuerdo con el material de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos citado en esta información, la radiación puede alcanzar uno de sus niveles más elevados alrededor de las 13:30 horas, cuando el índice UV llega a niveles considerados extremadamente altos.
Sin embargo, la hora de mayor radiación no es exactamente la misma todos los días ni en todas las ciudades, ya que depende de factores como la ubicación geográfica, la época del año, la nubosidad y la posición del Sol.
¿Por qué las 13:30 horas pueden ser peligrosas por los rayos UV?
El índice UV es una medida que permite conocer la intensidad de la radiación ultravioleta que llega a la superficie terrestre. Mientras más alto sea el valor, mayor es el riesgo de sufrir daños en la piel y los ojos en un periodo corto. En la escala internacional, un índice de 8 a 10 se considera muy alto, mientras que 11 o más es extremadamente alto.
Por esta razón, cuando los pronósticos indican niveles elevados alrededor del mediodía y primeras horas de la tarde, las autoridades recomiendan reducir el tiempo de exposición directa al Sol y buscar lugares con sombra.
Además, es importante no confiarse únicamente porque el cielo esté nublado. Una parte importante de la radiación UV puede atravesar las nubes y continuar afectando la piel.
¿Qué daños provocan los rayos UV en la salud?
La exposición excesiva a la radiación ultravioleta puede causar efectos inmediatos y acumulativos.
En la piel, una de las consecuencias más conocidas son las quemaduras solares. La exposición repetida también contribuye al envejecimiento prematuro, la aparición de manchas y otros cambios en la piel. A largo plazo, la radiación UV es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar cáncer de piel.
Los ojos tampoco están fuera de peligro. La exposición acumulada puede contribuir a problemas oculares y aumentar el riesgo de enfermedades relacionadas con el daño provocado por la radiación.
El sistema inmunológico también puede verse afectado por una exposición excesiva a la radiación UV, por lo que la protección debe mantenerse incluso durante actividades cotidianas al aire libre.

¿Cómo protegerse cuando el índice UV es muy alto?
La mejor estrategia es reducir la exposición directa al Sol durante las horas de mayor radiación. Cuando sea posible, conviene permanecer bajo techo o buscar sombra, especialmente alrededor del periodo comprendido entre las 10:00 y las 16:00 horas, cuando normalmente se concentra una mayor intensidad de radiación UV.
También es recomendable utilizar protector solar de amplio espectro con FPS de 30 o superior y reaplicarlo aproximadamente cada dos horas, así como después de nadar o sudar.
La ropa también funciona como una barrera física. Las prendas de manga larga, pantalones y tejidos cerrados pueden ayudar a cubrir la piel expuesta. Un sombrero de ala ancha ofrece protección adicional para rostro, cuello y orejas. Para los ojos, lo recomendable es utilizar lentes de sol que bloqueen 100% de los rayos UVA y UVB.
Finalmente, las camas de bronceado tampoco son una alternativa segura, ya que las lámparas utilizadas emiten radiación UV y pueden aumentar el riesgo de cáncer de piel.
Por ello, si el índice UV se encuentra en niveles muy altos o extremadamente altos, lo más recomendable es evitar permanecer bajo el Sol durante periodos prolongados y reforzar todas las medidas de protección. La radiación que recibe la piel se acumula con el tiempo, por lo que cuidarse no depende únicamente de evitar una


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