El retiro de aproximadamente 1.6 millones de docenas de huevos en Estados Unidos por una posible contaminación con Salmonella Enteritidis volvió a poner atención sobre una de las bacterias que con mayor frecuencia causa enfermedades transmitidas por alimentos.
La medida fue anunciada por la empresa Midwest Poultry Services L.P., luego de que detectara una posible contaminación durante sus programas de monitoreo ambiental. De acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), hasta el momento no se han confirmado personas enfermas relacionadas con los huevos retirados.
Ante este tipo de alertas, una de las dudas más comunes es si existe alguna forma de saber si un huevo contiene Salmonella antes de consumirlo.
¿Se puede saber si un huevo tiene Salmonella?
A simple vista, no. Un huevo contaminado con Salmonella normalmente no presenta cambios visibles en su apariencia, olor o sabor. Aunque algunas personas consideran que una yema demasiado líquida podría ser una señal de deterioro, los especialistas advierten que no existe un método casero capaz de confirmar la presencia de la bacteria únicamente observando el huevo.
Lo que sí recomiendan las autoridades sanitarias es evitar consumir huevos con la cáscara rota, agrietada o muy sucia, ya que estas condiciones aumentan el riesgo de que microorganismos ingresen al interior.
¿Sirve la prueba del vaso con agua?
Uno de los métodos más populares consiste en colocarlo dentro de un recipiente con agua. Si el huevo se hunde, generalmente significa que conserva mayor frescura. Si flota, indica que ha perdido humedad con el paso del tiempo y está más cerca del final de su vida útil. Sin embargo, esta prueba no detecta la presencia de Salmonella. Únicamente ayuda a conocer el nivel de frescura del producto.
Además, especialistas en seguridad alimentaria recomiendan realizar esta prueba únicamente cuando el huevo vaya a consumirse de inmediato, ya que mojarlos antes de almacenarlos puede eliminar la capa protectora natural de la cáscara y favorecer el ingreso de bacterias.
¿Qué pasa si consumes un huevo con Salmonella?
Cuando una persona ingiere alimentos contaminados puede desarrollar una infección conocida como salmonelosis. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los síntomas suelen aparecer entre seis horas y seis días después del consumo.
Las personas afectadas pueden presentar fiebre, diarrea, que en algunos casos contiene sangre, dolor abdominal, náuseas y vómitos. La mayoría de los pacientes se recupera en pocos días, pero la infección puede complicarse en algunos grupos de la población.
¿Quiénes corren mayor riesgo?
Las complicaciones son más frecuentes en niños pequeños, adultos mayores y personas con el sistema inmunológico debilitado. En estos casos, la bacteria puede provocar cuadros más graves que requieren atención médica e incluso hospitalización.
Si una persona presenta síntomas después de consumirlo o alimentos preparados con huevo, es recomendable acudir al médico e informar sobre el posible consumo del producto contaminado.
¿Cómo evitar el contagio por Salmonella?
La mejor forma de reducir el riesgo es cocinar completamente los huevos hasta que tanto la clara como la yema estén firmes, ya que las altas temperaturas eliminan la bacteria. También es importante lavarse las manos antes y después de manipularlo, mantener limpios los utensilios y superficies de cocina y evitar la contaminación cruzada con otros alimentos.
Los especialistas aconsejan no consumir huevos rotos ni preparaciones elaboradas con huevo crudo o insuficientemente cocido, como algunas mayonesas caseras, postres o aderezos.
Asimismo, recomiendan no lavarlos antes de guardarlos en el refrigerador. La recomendación es lavarlos únicamente justo antes de utilizarlos, ya que la cáscara cuenta con una película protectora natural que dificulta la entrada de microorganismos que puede provocar enfermedades.
