El espacio que se convirtió en el lugar elegido por los los mexicanos que buscan una experiencia completa

El espacio que se convirtió en el lugar elegido por los los mexicanos que buscan una experiencia completa
El espacio que se convirtió en el lugar elegido por los los mexicanos que buscan una experiencia completa

Tres de cada diez mexicanos hacen ejercicio de forma regular. El dato suena bajo pero viene creciendo año tras año, y lo interesante no es solo el número sino el cambio de mentalidad que hay detrás. Ya no se trata de ir al gimnasio para verse bien en una foto. Hoy la gente quiere dormir mejor, tener más energía durante el día y llegar a los 60 años sin que el cuerpo le pase factura. Esa nueva forma de pensar el entrenamiento está empujando a miles de personas a buscar lugares donde el ejercicio se tome en serio. No un galpón con máquinas. Un lugar con método.

Y ahí es donde entra un factor que pesa. La zona donde entrenas dice mucho del tipo de experiencia que vas a tener, es por eso que muchas personas, a la hora de buscar un lugar profesional para hacer sus actividades físicas, eligen un gimnasio en Polanco, CDMX, no solo porque cuenta con todas esas características, sino porque ofrecen un proceso personalizado. El caso más claro es Teva Wellness and Lifestyle, un club que se instaló en Edgar Allan Poe 1 y que propone algo distinto a lo que la mayoría conoce como gimnasio. Ahí el entrenamiento arranca con datos, no con repeticiones.

La actividad física dejó de ser un lujo y los números lo confirman

México tiene un problema grande con el sedentarismo. Y lo sabe. Pero algo cambió en los últimos cinco años. Más gente camina, más gente corre, más gente busca gimnasios con profesionales que sepan armar una rutina que no lastime. Las cifras del INEGI muestran un crecimiento sostenido en la población que destina tiempo semanal a moverse. No es casualidad.

La pandemia dejó una marca profunda en la percepción del cuerpo propio. La gente vio cómo el sedentarismo cobraba facturas pesadas y decidió que no quería ser parte de esa estadística. Eso explica el boom. Cada vez más mexicanos entienden que entrenar no es vanidad, es prevención.

Un club de bienestar que trabaja con un ecosistema completo, no con máquinas sueltas

Lo primero que hace este club cuando alguien se suma es un Body Blueprint. No te dan una pesa. Te hacen un escaneo corporal completo, una prueba de oxígeno máximo, un análisis biomecánico y un test de fuerza isométrica. Con esos datos arman un plan que tiene sentido para tu cuerpo real, no para un cuerpo genérico. Es un enfoque que cambia todo. Porque cuando sabes cuánta grasa tenés, qué asimetrías musculares arrastrás y cuál es tu capacidad cardiovascular real, las decisiones de entrenamiento dejan de ser caprichosas. Este proceso se llama Journey. Y tiene lógica: medir, planificar, ejecutar, recuperar y reevaluar.

Las clases boutique no son un agregado, son parte del plan

Yoga, pilates, boxeo, ciclismo, animal flow. Es un club que tiene todo eso pero no como un menú libre donde elegís lo que te gusta. Cada clase se integra al plan personalizado. Si tu cuerpo necesita movilidad, vas a yoga. Si necesitas potencia, vas a strength. Eso marca la diferencia con los gimnasios que ofrecen 40 clases y te dejan solo decidiendo. Acá hay alguien que ya analizó tus datos y te dice qué clase te conviene esta semana. Las sesiones son en grupos chicos. Eso importa porque el entrenador puede corregir postura en tiempo real. No es lo mismo hacer una sentadilla bien que hacerla mal durante seis meses.

La recuperación no es opcional y la trata como parte del entrenamiento

Sauna, inmersión en agua fría, botas de compresión, oxígeno hiperbárico, masaje deportivo. Todo eso está ahí y no como un spa decorativo. Forma parte del proceso. Después de una semana de carga alta, la recuperación es lo que permite que el cuerpo se adapte y mejore. Saltársela es ir para atrás. Muchos gimnasios ni siquiera mencionan la palabra recuperación. Aquí se pone a la recuperación como paso cinco de su sistema y la alinea con la carga de entrenamiento de cada persona. Eso es pensar a largo plazo. Y es lo que separa un lugar donde la gente entrena un par de meses de uno donde la gente se queda años.

Polanco se consolidó como el epicentro del bienestar premium en CDMX

No es casual que un proyecto así se haya instalado en Polanco. La colonia tiene una densidad de profesionales con poder adquisitivo alto que buscan experiencias, no solo servicios. Se apunta a ese perfil de alta demanda. Su restaurante Harvest ofrece comida pensada desde la nutrición, no desde la estética del plato. La terraza funciona como punto de encuentro. Y las membresías incluyen acceso a talleres, eventos y una comunidad que comparte la misma obsesión por estar bien. Entrenar en Teva no es ir al gym. Es entrar en un circuito donde todo está conectado y donde cada decisión sobre tu cuerpo se toma con información, no con intuición.

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