La dieta cetogénica, o keto, promete una rápida pérdida de peso, pero la ciencia destapa su lado oscuro. Una investigación reciente demuestra que este popular régimen podría estar acelerando el envejecimiento a nivel celular, con serias implicaciones para tu salud a largo plazo.
La dieta cetogénica se ha consolidado como una de las estrategias más populares para la pérdida de peso, seguida por millones de personas en todo el mundo que buscan resultados rápidos restringiendo drásticamente los carbohidratos. Sin embargo, mientras el debate se centraba en su eficacia, una nueva línea de investigación científica ha puesto el foco en un riesgo mucho más profundo y alarmante: su impacto en el envejecimiento celular de nuestros órganos vitales.
Un estudio publicado por investigadores de UT Health San Antonio ha sacudido los cimientos de la comunidad del bienestar. La investigación, realizada en ratones, encontró que una dieta keto sostenida acelera la senescencia celular —un estado en el que las células dejan de dividirse y se acumulan, contribuyendo al envejecimiento y a enfermedades crónicas— en órganos como el corazón, los riñones, el hígado y el cerebro.[2]
Los ratones alimentados con una dieta keto (90% de calorías de grasas) mostraron niveles significativamente más altos de células senescentes en sus órganos en comparación con los que siguieron una dieta estándar. Por ejemplo, los riñones de los ratones keto tenían, en promedio, cuatro veces más marcadores de envejecimiento celular.[2]

<h3>¿Cuáles son los riesgos a largo plazo de la dieta Keto?</h3>
La controversia sobre la dieta keto no es nueva, pero la evidencia sobre sus efectos adversos a largo plazo es cada vez más sólida. Más allá del envejecimiento celular, múltiples estudios y revisiones científicas señalan una serie de riesgos potenciales.
<h4>1. Salud Cardiovascular y Colesterol</h4>
Aunque algunos defensores argumentan que mejora ciertos marcadores, la preocupación principal radica en el aumento del colesterol LDL (el «malo»). Una revisión de estudios publicada en Frontiers in Endocrinology señaló que, aunque a corto plazo hay beneficios, la información a largo plazo demuestra aumentos en los perfiles lipídicos.[3] Un estudio del American College of Cardiology asoció las dietas tipo keto con un riesgo duplicado de sufrir eventos cardiovasculares como infartos o ictus . El alto consumo de grasas saturadas, si no se eligen las fuentes adecuadas, es el principal culpable.[4, 5]
<h4>2. Riñones, Huesos y Ácido Úrico</h4>
La ciencia ha sugerido consistentemente varios efectos secundarios negativos de una dieta cetogénica mantenida en el tiempo [6]:
* Mayor riesgo de cálculos renales: El cambio en el pH de la orina y la mayor carga de trabajo para los riñones pueden favorecer la formación de piedras .
* Mayor riesgo de osteoporosis: La dieta puede afectar el equilibrio del calcio y la densidad ósea.[7]
* Aumento del ácido úrico: Un conocido factor de riesgo para desarrollar gota.
<h4>3. Deficiencias Nutricionales</h4>
Al restringir drásticamente frutas, muchas verduras, legumbres y granos integrales, la dieta keto puede llevar a deficiencias de micronutrientes esenciales como vitaminas A, C, K, folato y fibra dietética . La falta de fibra, en particular, es una causa común de estreñimiento y problemas intestinales.[7]
«La dieta keto podría causar baja presión arterial, cálculos renales, estreñimiento, deficiencias de nutrientes y un mayor riesgo de enfermedad cardíaca. No es segura para personas con afecciones de páncreas, hígado, tiroides o vesícula biliar.» – Expertos de UChicago Medicine .
<h3><strong>Tabla Comparativa de Riesgos a Largo Plazo: Dieta Keto vs. Dietas Balanceadas</strong></h3>
| Factor de Riesgo | Dieta Cetogénica (Evidencia Científica) | Dieta Mediterránea/Balanceada (Evidencia Científica) |
|—|—|—|
| Salud Cardiovascular | Potencial aumento del colesterol LDL y riesgo de eventos cardiovasculares . | Mejora el perfil lipídico, reduce el colesterol LDL y aumenta el HDL.[5] |
| Riesgo de Cálculos Renales | Riesgo incrementado debido a cambios metabólicos . | No se asocia con un aumento del riesgo; una hidratación adecuada lo reduce. |
| Densidad Ósea | Posible aumento del riesgo de osteoporosis.[7, 6] | El aporte de calcio y vitamina D de lácteos y verduras fortalece los huesos. |
| Micronutrientes | Riesgo de deficiencias en fibra, vitaminas A, C, K y folato . | Dieta rica y variada en vitaminas, minerales y fibra. |
| Sostenibilidad | Difícil de mantener a largo plazo; alto riesgo de efecto rebote . | Alta adherencia y sostenible como estilo de vida a largo plazo. |
<h3>¿Existe una forma segura de seguirla?</h3>
El mismo estudio que descubrió el envejecimiento celular también encontró una posible solución: la intermitencia. Cuando los ratones alternaban la dieta keto (4 días) con una dieta normal, no se observó el aumento de la senescencia celular.[2] Esto sugiere que el uso cíclico o intermitente podría mitigar algunos de los riesgos más graves.
Sin embargo, los expertos son cautelosos. La mayoría de los dietistas y médicos recomiendan limitar la dieta a periodos cortos (3-6 meses) y siempre bajo supervisión profesional . No es un régimen para todos y está contraindicado para personas con enfermedades renales, hepáticas, pancreáticas o de tiroides preexistentes .
La conclusión es clara: lo que funciona para una pérdida de peso rápida a corto plazo puede tener un costo oculto para la salud a largo plazo. La evidencia científica actual aconseja prudencia y un enfoque en patrones alimentarios más balanceados y sostenibles, como la dieta mediterránea, para un bienestar duradero.