Un cambio en la voz que aparece y permanece con el tiempo podría ser más que una alteración relacionada con la edad. Una investigación publicada en el Journal of Voice encontró una asociación entre los trastornos de la voz y un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
El estudio analizó los registros de 833 mil 417 personas y encontró que quienes tenían un trastorno de la voz, pero no pérdida auditiva, presentaban un riesgo 58% mayor de desarrollar deterioro cognitivo o demencia frente a quienes no tenían ninguno de estos problemas.
El resultado no significa que una modificación en la voz sea una prueba de demencia. Se trata de una asociación observada en registros médicos y los investigadores señalan que se necesitan más estudios para determinar qué mecanismos podrían explicar esta relación.
¿Qué cambios en la voz podrían ser una señal de demencia?
Los investigadores no se refieren únicamente a que una persona tenga la voz más grave o aguda. Los trastornos analizados incluyen cambios en la calidad, el tono, el volumen, la claridad y el rango vocal, además de otras alteraciones de la voz.
Por ello, una modificación persistente en la forma habitual de hablar puede ser un motivo para consultar a un especialista, especialmente cuando no existe una explicación evidente para el cambio.
La diferencia en el cambio de voz puede ser por una ronquera temporal por una infección o por haber forzado la voz no equivale necesariamente al tipo de trastorno estudiado.

¿Qué relación existe entre la voz y la demencia?
El estudio encontró que las personas con un trastorno de la voz tenían un mayor riesgo de deterioro cognitivo durante el seguimiento. Cuando además existía pérdida auditiva, la asociación era todavía más fuerte: el riesgo fue más del doble frente al grupo de comparación.
La pérdida auditiva por sí sola también estuvo relacionada con un mayor riesgo de deterioro cognitivo, de aproximadamente 27%. Este resultado coincide con investigaciones anteriores que ya habían identificado la pérdida auditiva como un factor relacionado con el riesgo de demencia.
¿Por qué la voz podría estar relacionada con el deterioro cerebral y la demencia?
Los investigadores plantean varias posibilidades, aunque el estudio no fue diseñado para demostrar una causa. Una explicación es que un problema de voz puede dificultar hablar o hacer que la persona participe menos en conversaciones y actividades sociales. Esa reducción de la interacción podría disminuir algunas formas de estimulación cognitiva.
También existe una posible relación neurológica. Los cambios en la voz y el habla pueden aparecer en enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson, en algunos casos incluso antes de otros síntomas físicos. Sin embargo, esto no significa que una persona con cambios en la voz tenga Parkinson o demencia.

¿Cómo saber si un cambio de voz debe revisarse?
Lo más importante es identificar si existe una alteración nueva y persistente respecto a la voz habitual. Cambios en el tono, volumen, claridad o rango vocal pueden justificar una valoración médica, sobre todo si no desaparecen o se acompañan de otros cambios en la comunicación. Un cambio persistente en la voz podría ser una señal que conviene revisar. Un nuevo estudio encontró una relación entre los trastornos vocales y un mayor riesgo de deterioro cognitivo.
Los investigadores recomiendan que las personas que desarrollen alteraciones de la voz o del habla consulten con un médico. Un otorrinolaringólogo puede evaluar el problema vocal y cuando sea necesario, orientar hacia una valoración cognitiva.
La investigación abre una posibilidad importante para la detección temprana, pero todavía no permite utilizar los cambios de voz como una prueba para diagnosticar demencia.


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