El agua que sale de la lavadora después de cada ciclo no necesariamente tiene que terminar en el drenaje. El Programa de Manejo, Uso y Reúso del Agua en la UNAM (PUMAGUA) explica que es posible reciclar parte de esta agua, mejorar su aspecto mediante un filtro casero y aprovecharla en distintas actividades del hogar.
Esta alternativa permite reducir el desperdicio de agua potable, aunque es importante considerar los residuos de jabón y suciedad que contiene antes de darle un segundo uso.
Una lavadora automática puede consumir entre 45 y 100 litros de agua por ciclo, dependiendo de su capacidad y funcionamiento. Por eso, recuperar el agua del lavado y del enjuague puede representar un ahorro en las tareas domésticas.
A este líquido se le conoce como agua gris porque contiene residuos de detergente, suciedad, grasa y otras partículas que se desprenden de la ropa. Sin embargo, no es recomendable almacenarlo durante mucho tiempo, ya que puede generar malos olores y deteriorarse.
¿Cómo hacer un filtro casero para reutilizar el agua de la lavadora?
Antes de aprovechar el agua de la lavadora, la UNAM recomienda construir un filtro con dos botellas de plástico y materiales que ayudan a retener partículas y reducir los malos olores.
De acuerdo con el procedimiento difundido por PUMAGUA, necesitarás:
- Dos botellas de plástico del mismo diámetro.
- Un trozo de malla mosquitera.
- Algodón.
- Arena.
- Grava.
- Carbón.
- Tijeras o un cúter.
- Agua recuperada de la lavadora.
Paso a paso para elaborar el filtro:
- Corta la parte inferior de una botella para utilizarla como recipiente del filtro.
- A la segunda botella córtale la parte superior; funcionará como depósito para recibir el agua filtrada.
- Haz una perforación en la tapa de la primera botella y coloca un trozo de malla mosquitera del mismo tamaño.
- Acomoda los materiales dentro del recipiente, comenzando por el algodón, seguido del carbón triturado, la arena y la grava fina.
- Coloca otro trozo de malla para evitar que los materiales se salgan del filtro.
- Procura que las capas sean uniformes y tengan un grosor mínimo de cinco centímetros, de acuerdo con el procedimiento propuesto.
- Lava el filtro con agua corriente antes de utilizarlo para retirar los residuos de los materiales.
El algodón ayuda a retener sedimentos, mientras que el carbón triturado contribuye a reducir los olores y mejorar el aspecto del agua. La arena y la grava funcionan como capas adicionales para retener partículas.
Una vez terminado el procedimiento, coloca el filtro sobre el segundo recipiente y vierte poco a poco el agua de la lavadora. Después de algunos minutos, podrás recuperar el líquido que atravesó las diferentes capas.
Importante: este filtro casero mejora algunas características físicas del agua, pero no la convierte en potable ni garantiza que elimine detergentes, microorganismos o sustancias químicas. No debes utilizarla para beber, cocinar o lavarte las manos.
5 usos que puedes darle al agua de la lavadora
Una vez que recuperaste el agua, puedes aprovecharla en actividades que no requieren que sea potable. La UNAM y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomiendan reutilizar el agua de uso doméstico para distintas tareas de limpieza y mantenimiento.
Estos son cinco usos que puedes poner en práctica:
1. Trapear los pisos
Puedes utilizarla para limpiar pisos de patios, garajes y otras superficies exteriores. Es una manera de aprovechar el agua jabonosa en una tarea que normalmente requiere varios litros de agua potable.
2. Descargar el sanitario
Otra alternativa es utilizarla para las descargas del inodoro. Puedes verterla directamente en la taza para evacuar su contenido o aprovecharla en el depósito, siempre que sea compatible con las condiciones de tu sanitario.
3. Lavar el automóvil
Puedes aprovecharla para retirar el polvo y la suciedad superficial del vehículo durante una primera limpieza. Después, utiliza agua limpia para el enjuague final, especialmente si el detergente puede dejar residuos en la pintura.
4. Limpiar patios y banquetas
Utilízala para lavar superficies exteriores que acumulan polvo, tierra y suciedad. También puedes aprovecharla para limpiar áreas de servicio, siempre que el detergente utilizado no represente un riesgo para las plantas o el suelo.
5. Regar plantas y jardines
La UNAM contempla el riego entre los posibles usos del agua filtrada. Sin embargo, es importante tener precaución: utiliza únicamente agua de lavados con productos biodegradables y adecuados para este propósito. Evita detergentes con sustancias que puedan perjudicar las plantas o acumularse en el suelo.
Estas recomendaciones coinciden con las medidas de ahorro de agua difundidas por Profeco, que incluye la reutilización del agua de la lavadora para limpiar patios, pisos, inodoros y regar jardines.
¿Cuánto tiempo se puede guardar el agua de la lavadora?
Aunque recuperar el agua permite aprovechar un recurso que normalmente se desperdicia, no significa que debas almacenarla durante varios días.
El agua gris contiene restos de detergente, suciedad y microorganismos que pueden favorecer su deterioro y generar malos olores. Por ello, lo recomendable es reutilizarla lo antes posible y evitar mantenerla almacenada por periodos prolongados.
La guía de ahorro y reutilización del agua del Gobierno de Guanajuato advierte que las aguas grises pueden desarrollar bacterias y recomienda no almacenarlas durante más de 24 horas. También aconseja utilizar guantes y lavarse las manos después de manipularlas.
Otro aspecto importante es elegir correctamente el detergente. Si utilizas productos convencionales, evita destinar el agua a plantas, huertos o superficies donde pueda entrar en contacto con alimentos.
Reutilizar el agua de la lavadora es una alternativa sencilla para reducir el desperdicio en casa. Con una recolección adecuada y usos bien elegidos, puedes aprovechar una parte del agua que utilizas al lavar tu ropa y disminuir el consumo de agua potable en otras tareas.




